Tenía como ocho borradores de ocho Cuestionarios Proust distintos (esa clase de test decimonónico que nomás no pasa de moda), pero como rito de paso de la treintena (y de los cuatro años que a punto está de cumplir este castillito de naipes) creo que está bueno decidirme por un par de respuestas (no puedo contestar con la unicidad que se pide, lo siento…). Disculpen también lo largo que me quedó, pero hice un ejercicio de síntesis entre las muchas versiones que circulan por ahí, pues se supone que Marcel Proust lo contestó y divulgó varias veces a lo largo de su vida, como un buen ejercicio de autoconocimiento. Lo bonito de esto es que sin querer uno va dando sus propias respuestas mientras lee el de los otros. Así que convidados quedan a re-conocerse también. Pasen el chismógrafo, y envíenlo de vuelta.
¿El rasgo principal de su carácter?
“Siempre he confiado en la bondad de los desconocidos”.
¿Un defecto que no puede dominar?
La falta de atención y preocupación para ciertas cosas.
¿Se considera buena persona?
Sí. Las hay mucho mejores, claro.
¿Por quién se cambiaría?
Ay, por naiden.
¿Ocupación favorita?
Leer, conversar, escribir. Comer.
¿Cuál es su precio?
Exijo ser tratada con la misma cortesía con que trato a los demás.
¿Con qué error humano se muestra más indulgente?
Con la pereza tipo “cobijita”, o la ingenuidad que raya en la tontería (será que adolezco de ambas).
¿Ante qué es intolerante?
Ante la petulancia y la crueldad.
¿Qué despierta su ira?
El cinismo.
¿De quién siente envidia?
Quizá de todo ser vivo que traga sabrosamente sin engordar o que no tiene problemas respiratorios.
¿Por qué sería capaz de matar?
Por evitarle cualquier clase de dolor a Los Seres Queridos.
¿Qué cualidad prefiere en los seres humanos?
La bondad, el sentido del humor. La sensibilidad.
¿Cuál es su palabra favorita?
Relicario. Acuerdo. Mar. Es que hay tantas…
¿Alguna obra de arte le parece insuperable?
¿Por qué tiene que ser una competencia? En todo caso, creo que sí las hay incomparables. E irrepetibles, como los valses de Chopin.
¿Cuál es su máxima en el trabajo?
Si no te apasiona, nunca estará bien hecho. Pero eso es porque considero a la escritura mi trabajo.
¿Qué cree aportar profesionalmente?
No lo sé. Una visión más del mundo, supongo.
¿Qué obra de arte le ha impresionado?
*CLICHÉ ALERT* Una lagrimita se me salió cuando vi la escultura del David. Es un hechizo. Hay una pintura que se llama En écoutant de Schumann. El Homme gros, que me sorpendió en una esquina. Invariablemente lloro con Beethoven, y con muchas películas.
¿Conoce algún diseño perfecto?
Sí: los gatos.
¿Dónde le gustaría vivir?
En una casa con muchos fantasmas buena onda.
¿Música favorita?
Cambia constantemente. Ahorita me encantan Little Dragon, Harry Belafonte y Grizzly Bear. Pero hay algunos que nunca me abandonan, como los Beatles, Björk o Ravel.
Un color:
El color inconstante del ópalo, hecho de muchos otros.
Un poeta:
Idea Vilariño.
Flor favorita:
Para ver, la del cerezo o el durazno. Para oler, las rosas y el hueledenoche.
Algo hermoso:
La neblina. Un vestido bordado.
Un héroe:
Heroína: Hypatia de Alejandría, cuyo nombre debería repetirse una y otra vez hasta iluminar su horrorosa muerte.
¿Cuál es su asignatura pendiente?
¿Asignatura académica? Acabar mi fodongo francés :S
Asignatura vital: Ordenar mis estados de cuenta y mis papeles -salvajes-.
¿Cree en la eternidad del alma?
Me gustaría mucho poder hacerlo, pero aún no estoy segura. Creo en la eternidad de la vida, en que si me entierran bajo un árbol, me fundiré con él, y con todo lo demás.
¿Cómo le gustaría morir?
Si no se me concede morir dormida, entonces me gustaría poder decidir el cuándo y el cómo.
Estado actual de su espíritu:
A decir de Don Pedro Vargas, “muy agradecido, muy agradecido”.
¿Cuál es su idea de la felicidad?
Un día estaba en la terraza del centro de esta ciudad comiendo un puré de papa delicioso y viendo el cielo. En eso tembló, y sentí muy cercana la felicidad perfecta. Pero ahora mi idea ha cambiado: tendría que añadir la compañía y el bienestar de Los Seres Queridos.
¿Cuál es su miedo más grande?
La muerte o el dolor de la gente que amo. La pérdida. Un ataque de asma fatal y definitivo, la caída de las facultades. Que cualquiera de estas cosas nos suceda antes de tiempo.
¿Cuál es el rasgo que más deplora de usted mismo?
Hay varios, pero detesto la parte que es capaz de hacerle daño a los otros. Y ésa que me empobrece constantemente.
¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?
Creer que puedo (muchas cosas contenidas dentro de ese “puedo”).
¿Cuál considera que es actualmente la virtud más sobrevalorada?
Ser súper exitoso, güey.
¿Qué es lo que más le disgusta de su apariencia?
Su repentina volubilidad. Nunca soy la misma, como los perros que ve Funes el Memorioso.
¿Cuáles son las palabras que más usa?
Las expresiones “¡Oh, qué bonito!”, “úchalas”, “me asombra…”
¿Qué es de lo que más se arrepiente?
De todo lo que no hice.
¿Cuál considera que es su estado actual de ánimo?
Pues nublado pero bochornoso.
¿Cuál es su posesión más preciada?
Libros, música, fotografías, libretas de apuntes. Algunas de ellas fueron robadas, pero dulcemente repuestas con lo que va llegando. Y un alhajero, hecho por mi abuelita, y cuyo perfume permanente es un misterio.
¿Cuál considera que es la peor miseria?
Saber de la miseria del otro, no hacer nada y regodearse en ella.
¿Con qué personaje histórico se identifica?
Siento una debilidad particular por los personajes anónimos, en especial, las mujeres del siglo XIX que se fueron a explorar el África o que escribían a escondidas.
¿Cuál es la cualidad que más le gusta de una mujer?
La complicidad, la ternura, la inteligencia.
¿Y en un hombre?
La complicidad, la ternura, la inteligencia
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¿Quién es su héroe de ficción?
Hay tantos… Pero anda entre Bastián Baltasar Bux, Johnathan Strange o Fújur, el dragón de la suerte.
¿Qué apodos ha tenido?
Nessie, Perrito, Cerve, Guack, Godzilla, Sayaka, OBJ, Gaborín.
¿Cuál es el rasgo de personalidad que menos le gusta de un hombre?El chantaje, la imposición, la hipocresía.
¿Y de una mujer?
Ídem. Y la pugna con las demás: su machismo invisible.
¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?
El y Los Seres Queridos, que se saben muy bien queridos.
¿Cuándo miente?
Cuando hay que soportar a alguien muy pesado y darle el avión. No sé por qué esa clase de personajes me dan mucha lástima, a costa mía.
¿Qué no perdonaría?
*CLICHÉ ALERT* La traición. Eso y que se acaben algo delicioso sin darme a probar.
¿Cuál es su idea de la fidelidad?
Más que una idea, es como una sensación. Puede existir o no, y la sensación puede estar completamente alejada de la realidad. Pero de ella depende la fortaleza de un vínculo, así que…
¿Para usted qué es un buen insulto?
Una verdad dolorosa dicha a la cara, bien merecida de escuchar.
¿Qué le hace reír?
Yo misma, para empezar. Y digamos que infinidad de cosas, excepto lo evidentemente cruel.
¿Qué te hace llorar?
Casi todo, mirado bajo la luz adecuada.
¿Cuál es su idea de la muerte?
Wolf Erlbruch escribió en La gran Pregunta (¿por qué estamos aquí?) que la Muerte responde diciendo: “Estás aquí para disfrutar la vida”. Me gusta pensar que su inminencia le da sentido a todo.
¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?
Haber hecho que Doña Paulina se la pasara bien los últimos años de su vida. Lograr que mis niñas del taller lean.
¿Dónde y cuándo es feliz?
Creo que en todo momento. Y cuando siento que no es así, me gusta pensar que alguna tarde, cuando recuerde ese instante, me diré “ahí también fui feliz”.