Describa el cielo

October 19, 2009

El Perrito, que (no me canso de decirlo), tiene olfato para hallar bellezas, me mandó este tesoro de blog, dedicado a reunir cartas, sólo cartas, tinta estampada en papel por el golpe de una máquina, o trazada por una mano que deseaba alcanzar a otro, lejano, inasible. Una de esas cartas propone algo que me parece muy lindo:

La traducción es, más o menos, la siguiente (respetando la ausencia de mayúsculas):

buenos días

usted está invitado cordialmente a participar de el correo del cielo (primer evento). el correo del cielo es un evento artístico en el que selectos artistas de diferentes campos han sido invitados a describir el cielo.

apreciaría enormemente si usted se tomara el tiempo para llenar la tarjeta adjunta y dejarla en algún buzón de correos (el envío ha sido prepagado).

actualmente estoy en la búsqueda de un lugar apropiado para llevar a cabo el evento. usted será informado de la fecha y el lugar de la exhibición.

muchas gracias.

disfrute el cielo.

j c jaymes
coordinador: correo del cielo (primer evento)

El proyecto circuló en aire, mar y tierra más o menos entre 1974 y 1978. Recibió muchas respuestas, algunas de ellas de personajes como Isaac Asimov o John Cage (pueden verlas aquí).

Encontrarme con esto fue una de esas epifanías, o acuerdos, o puntualidades encantadoras del azar, pues resulta que llevo varios días mirando hacia arriba (los ojos entrecerrados, la boca abierta) tratando de descubrir un par de líneas que dibujen al cielo tan claramente como los personajes blancos y mullidos que desfilan por él en la desgajada forma de las nubes: cangrejos sonrientes, mariposas gigantescas, máscaras de conejo. Y luego digo al teléfono “Estoy viendo una nube que tiene forma de cangrejo”, y eso es todo. Es mi torpe intento de condensar la maravilla, de enviar una postal contestando la amable solicitud: “Describa el cielo”.

La verdad es que los días de aislamiento forzoso (este cuerpo traicionero, estos bonsáis que se hinchan en mis pulmones) me han puesto nostálgica respecto al aire, el firmamento, el vuelo de los pájaros. Así que me gustaría invitarlos a ustedes, cuatro (4) queridos lectores, a que hicieran lo mismo en el espacio para comentar que ofrece este castillito. No se preocupen ni por la forma ni la extensión, todo será bienvenido en estas paredes translúcidas, desde las que podemos ver el motivo de nuestra intriga. Dejen sus propuestas (o si hacen dibujitos u otras monadas envíenlas a lachicadelsiglopasado@yahoo.com.mx) y ayúdenme a reconstruirlo aquí dentro. ¿Sí?

Porque estoy segura de que mi sola palabra no vale. De que ese misterio último, esas gotas mínimas suspendidas en un negro encaje, este manso monstruo azulado que nos guarda, se teje, de alba a crepúsculo, con el tibio vapor de nuestros alientos.

Los espero.

Ruinas ad infinitum

July 7, 2009

¿Hay una foto más representativa de ese momento flourescente y artificial de nuestra historia moderna? Quizá sí, pero esta me sirve para la siguiente enumeración ruinosa.

Quizá fue E.T. la primera película que vi en el cine: la oscuridad, el olor a mantequilla y alfombra, las voces venidas de una cortina luminosa. Mis padres leyéndome los subtítulos en susurros. Tenía un E.T. de plástico comprado en un semáforo, yo lo adoraba aunque era rígido, frío y con rebabas, lo envolvía en una toalla y lo llevaba de paseo en la canasta de mi triciclo. Pero la magia del muñeco no surtía efecto: no nos elevábamos hasta la luna. Así que en su lugar envolvía a Chicho Ulrich Rockervai, el gato (era obvio: los gatos son animales mágicos, las mascotas de las brujas) y mis pedaleos frenéticos en la sala de casa nos llevaban, según yo, hasta la Segunda Estrella a la Derecha. Podía sentir la brisa de los cometas en mi cara gracias a E.T.

Por aquella época mi hermana usaba brackets, y en la regadera reposaba, con la etiqueta húmeda y desvaída, el shampoo de Farrah Fawcett. Mi madre olía al líquido nacarado de esa botella. Salía de entre una nube de vapor y sacaba el maquillaje, que guardaba en una lata de galletas cuyos relieves me daban un poco de miedo. A veces yo le robaba los labiales para recrear la escena en la que Drew Barrymore convierte a E.T. en una drag queen…

En casa había muchas formas de entretenerse: podíamos poner el proyector de Super 8 y ver 8 minutos de la Pantera Rosa, El libro de la selva o de Travesuras de una bruja. Conforme fui aprendiendo a leer me chutaba el Memín Pinguín, Rarotonga o los Lágrimas y Risas que comprábamos en puestos de revistas que a mí me resultaban inmensos. Y estaba, claro, la tele.

Y en la tele, Michael Jackson.

Nunca olvidaré aquel domingo en el que Raúl Velasco (argh) advirtió durante horas que se estrenaría el novísimo video de Michael Jackson, Thriller. Una chica y un chico pasean a la luz de la luna, y de pronto, él tiene las pupilas color pus y voz de demonio, se convierte en un hombre lobo con lujo de dolor y detalle: las uñas le crecen, los bigotes le salen por los poros de la mejilla, las fauces se abren para darle el último mordisco al suéter rosa de su novia. Me asusté muchísimo, aunque miré la pantalla a través de mis dedos rechonchos, que me cubrían sin éxito los ojos. La voz de Vincent Price, el baile de los zombies, el sueño dentro del sueño me pusieron a girar dentro de una espiral de incertidumbre que me encantó. Mi hermana y mis padres se reían de mis gestos, de mi presunto miedo, y de no sé qué otras cosas sobre la casa o la familia o los domingos que seguramente habrán sido dulces. Ay, recuerdo que cabía escondida detrás del sillón pequeño.

Ahora Michael Jackson cabe en un cajón forrado con terciopelo azul, ningún extraterrestre volverá a ser una marioneta, mi infancia queda guardada en el gusto perdido de los Fresi-Krispis y el olor del Quick de plátano. Y esta foto quimérica es ahora un afiche burlón en la pared de un personaje como habemos muchos que no existía en aquel entonces, igual que esta vida confesada en el resplandor de una pantalla, añoranzas lanzadas a un lugar cada vez más inasible: el mundo.

Larga vida a aquellos que quisimos ser cuando éramos niños, antes de convertirnos en la versión retorcida de nosotros mismos.

Bola de babosos

April 27, 2009

Bueno, con esto de la gripa marrana mi adicción a internet se incrementó. Y navegando, me encontré con la siguiente noticia “chusca”: cierto hombre asalta un salón de belleza en Rusia, una de las estilistas lo amaga y lo retiene 48 horas para obligarlo a tener sexo con ella.

Por supuesto que el asunto resulta absurdo y hasta cómico, si tomamos en cuenta que al ladrón le salió el tiro por la culata. Ya cuando no da risa es cuando la tipa responde a la denuncia por violación que le puso el tipo: “Qué idiota. Sí, lo hicimos algunas veces, pero le compré un nuevo par de pantalones, lo alimenté, le di de beber y hasta algo de dinero cuando lo liberé”. Claramente, a la fulana se le fueron las cabras.

Como la imagen que acompaña muestra una cabellera rubia, los comentarios de nuestros compatriotas no se hicieron esperar. Para muestra, tres botones (SIC mayúsculo a cada uno de ellos):


“como se agüita el vato, se le fue bien… yo en cambio hubiera vuelto a asaltar cada fin de semana jajajaja…!! no dudemos ahora que con este caso se venga una ola de robos a esteticas, haber si les pagan con la misma moneda…”

“———-NO PUES ES UNA FANTASIA SEXUAL EL QUE UNA MUJER QUE ESTE BIWN LINDA ME SECUESTRE Y ME HAGA SU ESCLAVO SEXUAL, ES ALGO PERVERSO, PERO MUY RICO. ME GUSTARIA QUE LA RUSA ME SECUESTRARA Y QUE ME HICIERA PEDAZOS, ES UNA SUPERFANTASIA. QUE IDIOTA EL WEY, QUE LA DENUNCIO. SALUDOS.”

“Limosnero y con garrote… Que diga que le fue bien, o a poco era muy santo como para haberse sentido violado?? Qué chillón!”

Perdón, pero no entiendo. Será porque he sufrido en carne propia sentirme vulnerable al caminar por las calles de cualquier ciudad, será porque para mí sería una pesadilla que me obligaran a hacer CUALQUIER COSA en contra de mi voluntad… pero no lo entiendo y no me parece gracioso. Soy una amargada, seguramente.

O seguramente este tipo de comentarios imbéciles refleja que muchas personas no tienen idea de lo que una agresión sexual significa, que no tienen idea de lo espantosa que puede ser una relación íntima llevada a cabo en esos términos, que no tienen idea, en fin, de que todos los seres humanos podemos ser víctimas y verdugos.

Ni de que las mujeres con deseos sexuales son seres con voluntad e inteligencia (que pueden usarse de manera negativa), y no conejitas de Playboy insaciables.

Y una última cuestión… ¿Qué habrían dicho si en la foto no hubiera pelazo joven ni rubio ni ruso, sino los rizos morenos y el cuerpo regordete de una cincuentona de Iztacalco?

Sí, hay peores males que una mugrosa epidemia. Porque ¿cuándo habrá estado de emergencia para esta forma de pensar?

Fin. A seguir oyendo valses.

Cochina gripa cochina

Yo sigo en la etapa de la burla. Sigo gritando “¡Apocalipsirlll!” cada vez que alguien estornuda, correteando a Chabelito Poe para ponerle cubrebocas, dando gracias al cielo por no tener que madrugar para ir a dar clase. Anoche le dije a la Cerve que estaría lo máximo que en la calle empezaran a vender mascarillas para los coches, tal y como en Navidad ofrecen la nariz y las orejas de reno para adornar lo que viene siendo el automóvil…

Pero la verdad es que la cochina gripe cochina ya nos está dando susto. Hay una espesura, una gravedad en el aire que no sé definir. Será que las calles comenzaron a vaciarse, que todos llevan la cara medio tapada, y que el pronóstico del tiempo augura lluvias.

Es el cumpleaños de mi papá y para celebrarlo venimos a Cuernavaca a chacotear. Nos subimos al coche con nuestra ropita de calor, dejamos atrás las nubes grises y la neblina de la carretera, llegamos a la cursísima Ciudad de la Eterna Primavera toda abarrotada de jacarandas, buganvilias (me encanta la extravagancia de las bugambilias) y gente en shorts. Nos detuvimos a comer en la terraza de un restaurante desde el que se veía la puesta de sol toda luz mandarina, brisa tibia, nubes de cobre o caramelo. Había una mesa inmensa llena de chamacos y sus primos, de abuelos y nueras; en la de junto, unos amigos veinteañeros que se reían fuerte, con ganas. Aquí todo es feliz, pensamos, dándole sorbos a nuestras naranjadas. Después de imaginarnos qué habrían hecho si nos hubieran visto entrar a los tres con tapabocas, platicamos de cualquier babosada, comimos elotitos tiernos con mantequilla, hicimos planes para el postre, nos mezclamos con Cuernavaca. Hasta que comenzó a soplar un viento canijo. Los parasoles que cubrían la mesa de la gran familia -ya se había ido- comenzaron a girar y mecerse. Al trozo de atardecer se lo devoró un nuevo gris, las risas de los amigos veinteañeros se tornaron nerviosonas. Meseros iban y venían colocando las persianas, que subieron y bajaron como enloquecidas frente al vendaval lluvioso orquestado con truenos, centellas, calamidades por venir del cielo. El agua comienza a golpear el pavimento. Una música resignada. Llegan las noticias a nuestros teléfonos celulares. Se suspenden las clases hasta el 6 de mayo, hay casos de influenza en Londres, Kansas, Albacete (las navajas de Albacete… dice la canción)

Ha oscurecido, nuestros platos están vacíos.

A donde quiera que vayamos, los chilangos llevaremos el espíritu del fin del mundo.

Para seguir a la puerca gripa me gustan:

Una ciudad sin miedo
Una ciudad paralizada
Información política confidencial
El Universal

El triunfo de la mujer salvaje

March 21, 2009

Salgo un momento de mi letargo (el sillón otomano me ha secuestrado esta semana, el salón de los valses al revés tiene telerañas cubriendo los gramófonos) para invitarlos a que visiten este blog, un espacio inteligentemente rosa que se propone reflexionar en torno a lo que significa ser mujer, vivir en México y no estar de humor para ver las novelas del dos, sino para cambiar al mundo con humor y sensibilidad.

¡Corran, corran! ¡Lean la historia de Caballero y Cinturita!

¡Felicidades a Ale! ¡Larga vida a la feminista gorda y peluda!

¿Y yo? ya despertaré mañana, junto con el otro Sueño de Enero, el castillito, por esta noche, duerme. La primavera -ya lo saben- no le sienta muy bien a las tierras opalinas, invernales…

Las sirenas sí existen

February 26, 2009

Claudia, con esa generosidad que la caracteriza, siempre me envía hallazgos tremendos. Uno de los más recientes tiene que ver con la afirmación de aquí arriba: sí, hay una sirena nadando por allí.

La nota explica el caso de Nadya Vessey, una mujer que en su niñez sufrió una enfermedad por la que hubieron de cortarle ambas piernas debajo de la rodilla. Un día pasó por ahí algún chamaco curioso y le preguntó qué le había pasado. Nadya respondió: “Soy una sirena”.

Qué respuesta tan bonita.

Nadya se quedó rumiando aquella idea. Se animó a escribirles a la compañía que realizó los efectos especiales de El Señor de los Anillos, Weta Workshop, pidiéndoles que le fabricaran una cola de sirena para poder nadar. Y ahí la tienen.

A mí lo que me parece maravilloso de todo este asunto es que sí, para Nadya era un sueño poder nadar, objetivo que posiblemente se habría cumplido con otra clase de prótesis; pero hacer de esa prótesis, de ese objeto puramente funcional, un cuento de hadas… uy (ojito Remi).

Son esos detalles por los que, creo, la humanidad no se ha ido a la fregada aún.

Compadre Julito.

February 12, 2009

cortazarmiau

Los cronopios retoman el luto hoy: se cumplen veinticinco años de la muerte de Julio Cortázar. Les dejo un par de enlaces pa recordar (algo así como “EL ARCÓN W Cortazariano”):
Un vistazo a la biblioteca de Cortázar,
Un regalito que no tarda en llegar,
Una entrevista muy maravillosa,
La continuidad de los parques.
… y una foto de un recadito, en su tumba…
Que disfruten.

Sueño de Enero

December 16, 2008

Enero es el primer mes del año. Por él transita, en el hemisferio norte, la mitad del invierno. A pesar de que sus cielos son blancos y sus árboles han perdido las hojas, lleva como piedra distintiva el granate y como flor, el clavel. Si tuviera un rostro quizá sería como el de Blanca Nieves.

Enero es una derivación del latín Ianuarius, que se refiere a Ianus, o Jano, el dios romano de las puertas, los umbrales, las transiciones, el principio y el final. Normalmente se le representa con dos caras: una mirando hacia atrás, la otra hacia delante. A él dirigían su plegaria aquellos que iniciaban una empresa importante: su matrimonio, un edificio, un bebé… o, simplemente, los que deseaban atravesar ciertos umbrales, transformarse. El nombre de Ianus aún reverbera en lo más cotidiano: janitor, voz inglesa que significa conserje, o janela, palabra portuguesa para decir ventana. Aún nos guarda del paso del tiempo y el traspasar de las puertas.

El 9 de enero se le ofrendaba una Agonalia, es decir, una fiesta con libaciones y algunas veces, sacrificios. Este próximo 9 de enero de 2009 deseamos honrar a Ianus con la publicación de Sueño de Enero, pregón electrónico que como un prisma descompone la luz en todos sus colores.

Los invitamos a participar en alguna de sus caras:

-Cuento/microficciones (3 cuartillas/media cuartilla, máximo)

-Poesía/prosa poética (1 cuartilla/media cuartilla)

-Ensayo (3 cuartillas)

-Historieta/narración gráfica (1 cuartilla máximo)

-Obra dramática (3 cuartillas)

-Artículos/Crónicas (3 cuartillas/2 cuartillas)

-Crítica/reseña de obras artísticas o literarias (2 cuartillas/1 cuartilla)

-Sueños de enero, febrero, marzo… (narración literaria de alguna experiencia onírica. Los lectores podrán aventurarse a desentrañar su significado) 1 cuartilla

-Varia invención (descripción de objetos inexistentes a través de varios medios o recursos: las letras, patrones de costura, dibujos, planos de construcción, partituras, trazos de baile, guiones…) 1 cuartilla

Los trabajos deberán enviarse a suenodeenero@gmail.com antes del 31 de diciembre de 2008 a las 23:59. Los trabajos que lleguen después de esa fecha se considerarán para ediciones posteriores.

A la celebración de participar quedan todos convidados.

P.S. Sueño de enero realizará una retreta en el lanzamiento de su primer número, el 9 de enero de 2009. Después se precisarán los detalles.

Leer es un regalo

December 1, 2008

NOTA: Queridos veintiún (¡21!) lectores, he respondido por fin a los comentarios del post anterior. El comal estaba muy caliente y no lo podía agarrar, pero ¡besos y gracias!)

El pie de foto dice: “Cuando un niño no lee, la imaginación desaparece”.

La Literacy Foundation o Foundation pour l´alphabétisation de Canadá está ilustrando su propósito con ideas similares a las que Michael Ende propuso en su Historia Interminable: “cuando las criaturas humanas vienen a nuestro mundo, toman el camino verdadero. Todos los que estuvieron con nosotros aprendieron algo que sólo aquí podían aprender y que los hizo volver cambiados a su mundo. Se les abrieron los ojos, porque pudieron veros con vuestra verdadera figura. Por eso pudieron ver también su mundo y a sus congéneres con otros ojos. Donde antes sólo habían encontrado lo trivial, descubrieron de pronto secretos y maravillas. Por eso venían de buena gana a Fantasía. Y, cuanto más rico y floreciente se hacía nuestro mundo de esta forma, tanto menos mentiras había en el suyo y tanto más perfecto era también. De la misma forma que nuestros dos mundos pueden destruirse mutuamente, pueden también mutuamente salvarse” (La Historia Interminable, página 170. Alfaguara, México, 2002).

A la agencia Bleublancrouge se le ocurrió que quizá mostrando a personajes tan amados como Peter Pan o Cenicienta en imágenes agonizantes (captadas por Alain Desjean), se consiga sensibilizar a la población general para que participe activamente en el fomento a la lectura. Un país como Canadá no adolece tanto de analfabetismo como de desinterés por leer.

Sí, de nada sirve enseñar a leer si nadie se ha preocupado por enseñar a querer leer. La lectura es un gusto, y es por el gusto, por ninguna otra vía, que pueden fabricarse lectores. Voy a decir a continuación una cosa muy escandalosa: ¿Que a los “Reyes del Hogar” les gusta reírse de babosada y media? Facilíteles un Condorito. ¿Que el puberto de nuestro amor no va al baño sin su PSP? Hágale llegar una Atomix. ¿Que a la niña no hay quien la saque de su disfraz de Campanita? Cómprele el audiolibro de Peter Pan (y que de una vez se entere de que el plan era que Campanita NUNCA hablara). Digo que es un escándalo porque todavía hay quien se espanta cuando los niños leen cómics o revistas en lugar de soplarse Fray Perico y su Borrico o Corazón, Diario de un niño. Habremos de tener paciencia y apertura para saber que para aprender a leer hay que saberse las letras, y éstas no vienen nada más en los libros.

No se trata de condescendencia, sino de un poco de astucia. No podemos llegar a recetar libros a diestra y siniestra si primero no los hemos dejado regados por ahí, como no queriendo la cosa, invitando aunque sea a la travesura de olerlos, rayarlos o rasgarlos un poquito. Tampoco podemos esperar que se obre el milagro si a los chamacos de nuestros días se les ha inculcado el pragmatismo adulto desde el kínder: “¿Y eso de qué me sirve?” “Para que te rías/aprendas trucos/tengas más pretextos para usar tu disfraz”.
Los niños y jóvenes absorben cuentos, narraciones todo el día, muchas veces sin ser conscientes de ello. Si les hacemos notar que las caricaturas y los libros tienen la misma materia prima (historias), quizá se animen a tomar un ejemplar del estante. Podríamos preguntarles “¿Te sabes el cuento de Caperucita Roja? Pero el divertido, en donde Caperucita huye en una motocicleta”. o “¿No te han contado el chisme de la niña de las zapatillas rojas? en la tele no hablaban de otra cosa…” Cuando los libros como objetos amigables, por un lado, y las historias, por otro, les sean familiares, cercanas, entonces sí podremos aventurarnos a regalarle Huckleberry Finn al chistoso, uno de Tolkien al videogamer, y los Cuentos de Hadas de los hermanos Grimm a la enanilla (sí, la versión en que la Reina intenta matar a Blanca Nieves con un peine envenenado).

Me encanta, me encanta esta campaña. Hagan circular la foto, tengan compasión de la pobre Cenicienta.

Y de nuestro mundo. ¿Qué será de nosotros si la Nada acaba con Fantasía?

De Oaxaca y la anestesia

October 30, 2006

La imagen, decían mis maestros, anestesia. Balas vienen y van, y Bruce Willis acaba con la ropa rasgada y cochina, descalzo, pero vivo. Neo las evade con el poder de ser “El Elegido”: las detiene, las toma con la punta de los dedos, las hace bailar un vals y mata a los malos. Las películas acaban y nosotros estamos salpicados de sangre, pero de otra especie: sangre indiferencia, transparente, inodora.

Y de alguna manera, creo que la imagen también nos acerca a la otra sangre, a la de verdad, a la que rastrean los perros, los tiburones, las madres angustiadas. En este video pueden verse las últimas grabaciones que el periodista estadounidense Brad Will realizó en Oaxaca antes de morir por culpa de una bala que, prácticamente, tenía su nombre escrito. Es una lástima que ya no se encuentre aquí, así como es una lástima que el mundo, o incluso nosotros mismos, giremos la cabeza hacia esta situación tan grave sólo cuando la muerte cobra facturas de relevancia internacional.

Lo que está sucediendo en Oaxaca no tiene música de fondo, ni efectos especiales.

Ojalá palabras e imágenes nos ayuden a recuperar la vista, el olfato y, sobre todo, esa olvidada voz que insistimos en ignorar, ésa que exige justicia.