¿Cuál vida?

September 29, 2011

Es posible que para algunos resulte difícil de creer lo que diré: quienes hemos decidido alejarnos de los dogmas de fe, solemos reverenciar a la vida de forma absoluta. Para muchos de nosotros, la vida no es sólo ese valle de lágrimas en el que se gime y se llora; ni ese milagro que vale más en el cuerpo de un rey que en el cuerpo de sus plebeyas. La vida, para quienes la respetamos y gozamos con la plenitud de la cabeza, el corazón y los sentidos, es prodigio y dicha, la posesión más preciada. Hoy, quienes se pronuncian en contra de la despenalización del aborto proclaman con el pecho muy ancho “¡Ganó la vida!”.

¿Cuál vida fue la “afortunada ganadora”?

La vida, para ellos, está acotada por ciertas características: brota en un chispazo cósmico durante el mágico momento de la concepción. La imposibilidad de la conciencia le hace inocente, y, aparentemente, por esa razón es más valiosa, más que una mujer, cuya forja diaria la ha hecho un ser humano capaz de sentir, pensar, comunicarse, construir. De percatarse de que habita el mundo e incidir en él. Como si la conciencia de sí, o su andar por el camino, la hiciera automáticamente culpable de un delito por cometer.
El momento exacto en el que una persona comienza a ser persona no ha sido establecido tajantemente por nadie, a pesar de que existen varios consensos en torno a evidencias científicas. Al respecto, recomiendo ampliamente leer este excelente texto del Doctor Gustavo Ortiz Millán que explica la decisión de la ALDF para establecer las 12 semanas de embarazo como límite para la Interrupción Legal del Embarazo. En él se menciona: “Hasta las semanas 12-13 no hay aún corteza cerebral, sino apenas la llamada placa cortical que le dará origen (…) el feto humano es incapaz de tener sensaciones conscientes y por tanto de experimentar dolor antes de la semana 22-24 (…) hay cosas básicas que sabemos acerca de la naturaleza de la conciencia y de la mente que nos permiten afirmar con seguridad que sin una base cerebral no hay estados mentales, que sin el desarrollo de la corteza cerebral en el embrión es imposible que aparezcan estados de conciencia. Y lo que sí sabemos es cuándo se empieza a desarrollar la corteza cerebral. Otros aspectos de la conciencia pueden ser misteriosos, pero ése, sin duda, no lo es.”

Los ministros que hoy votaron en contra de la despenalización del aborto votaron por esa vida, definida por el pensamiento religioso a pesar de que el nuestro es un Estado laico. Votaron por una vida sesgada, que ignora las condiciones adversas a las que están sometidas la mayoría de las mujeres en este país. Tratar al aborto como un delito y no como un problema de salud pública es cruel e irresponsable. Pretender que una adolescente lleve a término el embarazo surgido de una violación, o encarcelar a una mujer por ejercer su derecho a decidir sobre la maternidad implica un terrorífico retroceso en la defensa de los derechos humanos. No podemos seguir determinando el rumbo del país, de nuestra condición humana en pleno siglo XXI, si no determinamos, como sociedad, el origen de este rechazo a los derechos fundamentales de las mujeres. Afrontémoslo: el clasismo, el racismo y la discriminación que la sociedad mexicana escamotea en todos sus ámbitos son las causas directas de esta decisión. Se trata, primero, de proteger a las mujeres más desamparadas, víctimas de la violencia sexual e institucional, las que mueren al practicarse un aborto en lugares clandestinos, en condiciones desesperadas, las que no tienen acceso a la educación sexual ni a la salud reproductiva; pero se trata también de que aquellas en condiciones más ventajosas hagan valer su derecho a decidir sobre el ejercicio de su maternidad, una idea que va más allá del romanticismo, la gazmoñería y la obligatoriedad que se ha impuesto a las mujeres desde hace siglos; y que en la sociedad de hoy es insostenible. Se trata de eso y sin embargo los que condenan la interrupción del embarazo sólo se concentran en hipotéticas lujuriosas clasemedieras irresponsables que quieren el aborto legar para usarlo como “método anticonceptivo”.

Me pregunto dónde están esas mujeres, quién las ha escuchado decir algo semejante. ¿Ustedes conocen a alguna? Pregúntenle a cualquiera: nadie acudiría alegremente a practicarse un aborto. De ahí la imperiosa necesidad de seguir demandando, en ese orden, “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”.

Porque el derecho a la vida, una digna y libre, también le pertenece a las mujeres.

(Para aquellos católicos que condenan el aborto legal, sepan que su iglesia no lo condena en varios casos. Entérense, amplíen sus perspectivas, escuchen a los que no piensan de la misma forma. Al país le urge este diálogo. Para muestra, un botón de admirable sensatez: las Católicas por el derecho a decidir declaran que “sin los derechos de las mujeres, los derechos no son humanos”).

15 Comments »

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  1. La de la SCJ es una postura cobarde, que ni siquiera se ha tomado la molestia de reflejar en números su No a la dignidad humana (ocurre que 4 contra 7 es un SÍ A LA VIDA). Lo que no se comprende es que si el principal querrellante contra el aborto (Dios, según ellos) no se ha pronunciado, sigan adelante con la causa.

    Comment by ól — September 29, 2011 @ 1:03 pm

  2. Gracias por el texto y las referencias, me encanta la forma de defender el derecho de las mujeres desde un cristal limpio sin fanatismos. La realidad como es. Y es abrumador lo que acaba de suceder en nuestro país, qué clase de ciudadanos entonces somos las mujeres si ni siquiera se nos permite decidir en lo más elemental, íntimo y personal que es la sexualidad? Comparto y difundo esta información. Gracias!

    Comment by Macaria — September 29, 2011 @ 1:50 pm

  3. Perdoname pero no estoy de acuerdo en algunas de las cosas que mencionas. Por un lado, no creo que este sea un tema de religión, ni de dogmas es de naturaleza humana y queramos o no, las mujeres somos las únicas que podemos concebir y para hacerlo necesitamos la aportación del hombre, por lo tanto interrumpir un embarazo no es solo la decisión de una mujer, es la responsabilidad de un hombre y de una mujer. Estoy de acuerdo contigo que hay casos crueles de violencia, pero el porcentaje mas alto de mujeres que abortan, entran en lo que le llamas la libertad de elegir de la mujer, que según tu, al despenalizar el aborto se nos quita. El aborto en su discurso es a favor de la mujer, pero en el hecho es totalmente en contra de ella, es un terrible acto de violencia que ninguna mujer bajo ninguna circunstancia tendría que vivir. Ayer en una cena platicando del tema, se cuestionaba a una amiga que esta a favor del aborto, si su hombre usa condon… y su respuesta obvio no!!!! a él no le gusta…y es una pregunta para cada una… el aborto no es la causa, el derecho a decidir tampoco, la causa es que no somos capaces de decir que no, cuando él no es capaz de cuidarnos, no solo de un embarazo no deseado, sino de una enfermedad, no sabemos decir que no, cuando sabemos que somos fertiles y no queremos usar otro medio (porque con o sin educación el cuerpo muestra su fertilidad). ¿Por qué permitir que la mujer sea manipulada con esos discursos cuando los efectos son en contra de ella? ¿Por qué no gastar nuestra fuerzas en educar desde la niñez en lo que realmente es la mujer, su capacidad de decidir en favor de ella y como se debe cuidar, en lugar de pensar que dar el “remedio” del aborto es lo que nos salva? El aborto es el camino fácil aparentemente, pero el efecto psicologico y fisico nunca se va y solo nos hace vivir enojadas con la vida, la violencia solo genera más violencia y cuando la vives te va haciendo más indiferente y mas dura. Quiero decirte que amo profundamente la vida y la disfruto porque solo es una y también la respeto, porque vivo en sociedad y lo que yo hago repercute siempre en los demás: esa es nuestra responsabilidad

    Comment by Marisol Guzman — September 29, 2011 @ 3:11 pm

  4. Hola:

    Creo tienes mucha razón, pues este tema del aborto INEVITABLEMENTE tiene tintes religiosos (aunque habrá quien diga que no es así). Esto esta muy mal, pues los ministros se dejan llevar por su “fe” o por presiones dogmáticas.

    México es un país machista; eso es algo que todos ya sabemos. Pero si a ese machismo le sumamos un “discurso moralista, dogmático y teista”; resulta fatal para leyes que benefician/perjudican a la mujer y son leyes que en pleno siglo XXI deberían de ser DISCUTIDAS ampliamente y sin prejuicios.

    Seamos realistas: no TODAS las mujeres que se someten a un aborto han sido violadas o tiene riesgos de perder la vida debido a un embarazo de alto riesgo. Seamos conscientes que también hay mujeres que abortan debido a que “se les hace fácil”, presiones familiares o también porque “les ganó la calentura”; tuvieron relaciones sin protección y hora quieren evadir la responsabilidad de tener un hijo de deseado (perdón por hablar de forma tan poco ortodoxa, pero es verdad).

    Sin embargo creo que no es cuestión de PROHIBIR, si no mas bien es cuestión de ADECUAR esta ley.

    Y es que los abortos seguirán ocurriendo sean legales o no. Es obligación del gobierno regular una practica que bien o mal existe y que a final de cuentas es decisión de la mujer si lo hace o no.

    En lugar de prohibir; el estado debe de investigar, evaluar, adecuar e implementar la ley en base estudios científicos y en base a una realidad que se vive en México. Tristemente a luces se ve que los ministros deciden en base a intereses dogmáticos y teistas (propios o externos). Tal vez alguien debería decirle a estos “señores” que están para discutir leyes; no para dejarse llevar por sentimentalismos absurdos. O tal vez, solo tal vez; seria mejor que cuando se tratara de hacer leyes que tengan que ver con la mujer; fueran JUEZAS las que discutieran este tipo de leyes. Pues quien mejor que una mujer para decidir lo que afectar o beneficiara a sus congéneres.

    Ya sé que eso seria algo machista pero les pregunto: ¿de verás creen que los JUECES (varones)machistas y retrogradas que tenemos en la SCJN son los mas adecuados para discutir una ley que en el siglo XXI es una necesidad para la mujer mas que un capricho?

    Estoy de acuerdo que el tema del aborto también compete al hombre, pues ya sabemos que tener o no un hijo es cuestión de 2. Pero seamos realistas; el machismo cada día crece mas en México. Aun persiste esa idea estúpida de “la mujer atiende al hombre y educa a los hijos” y “el hombre se va a trabajar y da el gasto”.

    ¿Quien va por los niños al escuela? La mujer. ¿Quien lleva a los niños al doctor cuando estos se enferman? La mujer. ¿Quienes son las mas desprotegidas y mas expuestas al acoso y violencia familiar? La mujer.

    En resumen: el tema del aborto es largo ya que tiene que ver mucho con la sociedad, cultura, leyes y gobierno que tenemos en México. Y eso lo saben los ministros de la SCJN, por eso se les hace mas fácil arremeter en contra del aborto, en lugar de adecuar otras leyes para que la despenalizacion del aborto funcione correctamente.

    Algunos sectores de la sociedad no entienden es que cada quien es LIBRE de elegir en su cuerpo. Es absurdo querer decidir en el cuerpo de alguien mas. Muchos están en contra del aborto por considerarlo “inmoral y una abominación”. ¡PUES NO ABORTEN SI NO QUIEREN!

    Es una verdadera lastima que debido a estas cuestiones México siga estando atrasado en cuanto leyes que son NECESARIAS (nos guste o no).

    Comment by Daniel — September 29, 2011 @ 7:19 pm

  5. Ól:

    Me encanta cómo puede quedar la frase: “No a la dignidad humana, SÍ A LA VIDA”. Beso :)

    Macaria:

    Suspiro de frustración junto contigo. Gracias por leer, un abrazo :)

    Marisol:

    No te disculpes por pensar de forma distinta, para eso está el diálogo y este espacio. Dices que “Estoy de acuerdo contigo que hay casos crueles de violencia, pero el porcentaje mas alto de mujeres que abortan, entran en lo que le llamas la libertad de elegir de la mujer, que según tu, al despenalizar el aborto se nos quita.”
    Creo que quisiste decir “al penalizar el aborto se nos quita”, y no, no es según yo, es conforme a la ley. Me llama la atención tu afirmación respecto a las razones por las que “la mayoría” aborta, ¿cuál es tu fuente para afirmarlo? Te recomiendo que leas este texto, que habla de que entre el 52 y el 70% de las mujeres que se practican abortos en condiciones precarias lo hacen motivadas por tener ya un gran número de hijos, mientras que del 52 al 76% lo hace motivada por falta de recursos económicos.Completo, acá:
    http://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:-yqBbPFKWDkJ:www.equidad.org.mx/ddeser/seminario/internas/lecturas/lect-aborto/elabortoenmexico.pdf+estadisticas+del+aborto+en+México&hl=es-419&gl=mx&pid=bl&srcid=ADGEESic1QLJ0OutjJP5gdHgqQIojsfGEgqOYUkd92eJ_19fMWcP0I4FzAK_MsDx_76HgSVPvTQb2wV5h86a6TdFoPw8Cgirc-N0-JLLnqqQQvjE3aXYQZRb6qKm1diZFs70OWqwueWe&sig=AHIEtbQOBXobC_g2f_CSIIrjeX96Ieg6uw

    Hablas de manipulación y violencia contra las mujeres cuando estas medidas que pareces apoyar son, precisamente, también formas de violencia contras la mujeres, aunque no sean gritos o golpes. Está tipificada como Violencia Institucional en la Ley General de Acceso a las Mujeres, que puedes consultar aquí:
    http://docs.google.com/viewer?a=v&q=cache:VxzVciG-fjUJ:www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGAMVLV.pdf+tipificación+de+la+violencia+contra+las+mujeres&hl=es-419&gl=mx&pid=bl&srcid=ADGEESixUdheP-VT7wMiMDhq9joBpN3bajHiFUU0DB6eqIuOYl_5mXv_v0lUtZuO3QT2GYl9457hZz4RgTYVmUr8pK1CD6pGeb58QogEBsph_PXmwaNmHl_k1yJ-pcLs6Q8tUpUTN2jC&sig=AHIEtbQxgaKYyfNCtkS8-Y25GG5wU3G3XAaborto/elabortoenmexico.pdf+estadisticas+del+aborto+en+México&hl=es-419&gl=mx&pid=bl&srcid=ADGEESic1QLJ0OutjJP5gdHgqQIojsfGEgqOYUkd92eJ_19fMWcP0I4FzAK_MsDx_76HgSVPvTQb2wV5h86a6TdFoPw8Cgirc-N0-JLLnqqQQvjE3aXYQZRb6qKm1diZFs70OWqwueWe&sig=AHIEtbQOBXobC_g2f_CSIIrjeX96Ieg6uw

    En algo estoy de acuerdo contigo: también (no “en lugar de”) deben concentrarse en los esfuerzos en una nueva forma de educar a hombres y mujeres respecto a la responsabilidad que tienen con su sexualidad y la de los otros. No sé si leíste la parte de este post donde puse la consigna: “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”. Está claro que el aborto no es la salida fácil, como dices: al contrario, es la más difícil, la que cuesta la vida. No sé por qué te da la impresión contraria. Hay que ejercer un poco la empatía para darnos cuenta de que ninguna mujer desea llegar a este punto, y ninguna mujer, tampoco, estaría exenta de violencia si se le obliga a vivir como una ciudadana de segunda clase, prisionera dentro de su propia sociedad, su propio cuerpo. Piensa si te ocurriera a ti, y estuvieras en la peor de las condiciones. O en las mejores, ¿qué harías?
    ¿Qué harías si, a pesar de que “supiste decir que no”, quedaste embarazada de forma violenta?. No es necesario que lo respondas aquí. Respóndelo para ti misma, que tienes la fortuna de ser una mujer libre y con los recursos educativos y de acceso para dar tu opinión acerca de un tema que no sólo compete a las mujeres con las que compartiste la cena, sino con muchas más que viven en condiciones muy distintas a las tuyas.
    Saludos y gracias por leer y compartir tu punto de vista.

    Daniel:

    Muchas gracias por tu comentario, es todo otro post :)
    De acuerdísimo contigo en eso de que la misoginia impera en nuestro país; y que estos temas no deberían ser tratados casi exclusivamente por los hombres en el poder (Hay una frase que dice “El 77% de los que discuten el aborto son hombres. El 100% nunca quedará embarazado”). Sin embargo, ser machista no es exclusivo de los hombres: también es un mal de las mujeres, ay :( . Prueba de ello es una de las juezas, Margarita Luna Ramos, que votó “a favor de la vida”, llena de contradicciones. Es necesaria, como dices, una reestructuración completa de la mentalidad mexicana… posiblemente pasen generaciones antes de que podamos ver los cambios que deseamos.

    ¡Muchos saludos!

    Comment by Gabriela Damián — September 29, 2011 @ 8:30 pm

  6. Leí con detenimiento tus opiniones Gaby con respecto a la que te escribió Marisol pero me parece que no lograste entender el sentido de sus palabras, ya que tus respuestas dan la vuelta a lo que hay de fondo y trataré de decirlo con mis palabras.
    En primer lugar, pienso que es un punto importante lo que expresa en cuanto a que todo lo que no va con uno o incomoda es culpa de la Iglesia o la Religión, lo oimos diario en los distintos medios. Claro que es un tema en que la Iglesia puede opinar porque las leyes de Dios no pueden ir contra de la misma naturaleza y este es un tema de elemental biologia. Lo que quiero decir es que la iglesia y los creyentes son un agente mas, como lo es cualquier persona que opina, asi sea como tu que se dice vivir lejos de los dogmas de fe. Independientemente de la religión que profeses o lo ateo que se sea, la mujer es mujer y es la unica que puede concebir a un hijo y todos los casos sin excepción, nazca de pocos meses o llegue a termino en su matriz se va formando una persona, por lo tanto, en el hipotetico caso de que la iglesia dijera, no importa la que haga la mujer, el aborto es deshacerte de una bola de celulas y no hay vida; las cosas serían exactamente las mismas: la mujer sabe que cuando queda embarazada, ahi hay una vida, que es tan dependiente como independiente a ella.
    Lo segundo que te quiero decir es que trate de leer los articulos que mencionas pero dicen que no estan disponibles, pero no entendí tu respuesta. Lo que dijo Marisol es que el aborto es un acto de total y absoluta violencia hacia la mujer y es una actitud completamente machista el apoyar que eso se dé, el hombre es que el que siembra y a la mujer que le metan unas pinzas para destrozar y deshacerse de lo que los dos concibieron, es increible que como mujeres apoyemos que se haga violencia contra las mujeres, y hay mucha incoherencia en lo que se propone.
    Tercero, queremos fundamentar ideas con estadisticas que sabemos son totalmente manipuladas y justificar conductas que nos llevan a una vida que cada día comprobamos que va a peor en lugar de mejor. Todas las que somos adultas y tenemos una vida sexual activa, sabemos que embarazarte no es un tema sencillo, asi es que los casos de embarazo por violación por simple logica no puede ser lo más común, asi es que justificamos un tema de extrema importancia queriendo generalizar situaciones crueles y deplorables pero que no son el problema o la causa como dice Marisol. La causa es que por esas mismas incoherencias entre lo que pensamos, hacemos, queremos y vivir en una sociedad que te quiere dictar ciertas cosas como buenas, nos hemos ido alejando de lo que somos en esencia y esta falta de valores nos esta llevando a decidir en contra de nosotras mismas, pensando que es a nuestro favor.
    Le preguntas a Marisol que haría si quedara embarazada por una violación y te contesto sin duda lo tendría, primero porque nunca sabemos por qué nos pasan ciertas cosas, llamemosle destino, pero en las mas de las veces, nadie que decide por algo bueno (bondad como valor) se termina arrepintiendo de su decisión y un hijo siempre es algo bueno.
    saludos y te felicito por abrir estos espacios.

    Comment by Claudia Vela — October 1, 2011 @ 2:53 am

  7. ¿Es machista permitir que una persona violada quede libre del horror de ser madre del hijo de su agresor? ¿Es machista permitir el aborto terapéutico en el caso de riesgo de vida de la madre? “Cuando la mujer se embaraza…”: La mujer ni se embaraza sola ni siempre lo hace bajo su consentimiento. Joder, en nombre de su Dios, de qué manera tuercen los conceptos.

    Comment by ól — October 1, 2011 @ 4:32 pm

  8. En el nombre de los “hombres” que no les gusta usar condón y prefieren apoyar el camino rápido de que la mujer siga siendo violentada. Hablar de embarazo por violación ya se habló, si no se entiende de que las probabilidades son muy bajas, ni modo y del embarazo terapeutico, es justificar tambien que se mate a alguien que tuvo un accidente y quedó discapacitado, o que por una enfermedad ya no pueda valerse por si mismo. Son falacias las que se exponen. La medicina es tan subjetiva, que eso del peligro de uno u otro no es verdad. A mi me detectaron un tumor en el pancreas cuando tenia 5 semanas de embarazo y decidí seguir, mi hijo hoy tiene 23 años y es un hombre feliz y yo la pasé mal pero no se compara con toda la felicidad que me ha traido el haber dicho que SI.
    Estoy segura que ni tu Gaby ni tu Ol seas hombre o mujer han tenido hijos y por eso opinan tan ligeramente.

    Comment by Maribi Fuentes — October 1, 2011 @ 4:53 pm

  9. En el nombre de los hombres que no usan condon y despues muy solidarios acompañan a sus mujeres a deshacerse del “producto”.El aborto terapeutico es una falacia, argumentar que la vida de la mujer esta en peligro nunca puede ser 100% cierto sencillamente porque en medicina nada lo es. A mi me detectaron un tumor en el pancreas a las 5 semanas de embarazo y decidí seguir, hoy mi hijo tiene 23 años y es feliz y yo la pase mal, pero sobrevivi y con nada cambiaria el haber formado una familia, aun en contra de “predicciones” de los medicos.

    Comment by Maribi Fuentes — October 1, 2011 @ 5:01 pm

  10. Maribi, asumir que a partir de tu experiencia personal se crea una regla es, por lo menos, irresponsable. Los médicos no dan “predicciones”, actúan según los hechos. El aborto terapeútico no es una falacia: se practica y se dee practicar. Si la madre se rehúsa a él, pues es su decisión, pero e trata de una alternativa personal.

    Comment by ól — October 4, 2011 @ 5:21 am

  11. Maribi, es un poco injusto que digas que por no ser madre, opinan con ligereza…yo soy madre, y también estuve en la disyuntiva, que finalmente fue hipotética y no tuve que tomar la decisión, pero aún cuando fuera sangre de mi sangre, en esos días de espera, el diagnóstico es que mi vida corría peligro, yo pensaba en un niño de pocos añitos que ya estaba en este mundo, si me arriesgaba con un embarazo difícil, corria el riesgo de morirme y dejar dos hijos solo… dime, es válido dejar inocentes en este mundo a sufrir sin su madre? por eso pienso firmemente que de acuerdo a las circustancias, uno debe actuar, fuera de los dogmas de fe y de la ligereza de hacerlo como si tal cosa fuera una aspirina. Soy madre, y quizá muchos no estén de acuerdo, al menos, nunca lo dirán abiertamente, pero no puedes amar más a alguien que apenas está por conseguir conciencia, que a alguien que convive contigo en el día a día.. el amor a los hijos, crece con el paso del tiempo. Yo amo más a mi hijo ahora que tiene 10 años, que cuando nació,la naturaleza hizo lo suyo, pero mi corazón se fue llenando por completo al paso del tiempo. Así que no antenpodría el bienestar del niño de 10 años por alguien que ni siquiera tiene conciencia. Opinarán muchos que quizá no merezco ser madre, pero, cada quien actúa de acuerdo a sus circunstancias, y sin justificar el abortar por abortar, tampoco pueden cerrarse por completo argumentando que la vida es la vida, que dios así lo quiere y que, como ser humanos no podemos pensar en cometer esa atrocidad. Es fácil condenar, pero, insisto, cada quien tiene sus propias circunstancias. Y aclaro, no justifico el aborto irresponsable.

    Comment by gabyk — October 5, 2011 @ 3:37 am

  12. Antes que otra cosa, te felicito por ser ejemplo de diálogo y mesura. Por tratar de poner puntos sobre las íes y ¡generar tanta polémica!

    Y, como todos los demás, no resisto la tentación de elaborar mi propio ensayo…

    El aborto, como pocas cosas, despierta pasiones. Lo que nos cuesta mucho trabajo entender a todos es que no existe “el aborto” en genérico, pues la variedad de casos, situaciones y necesidades es amplísima. Hablar del “aborto” como hablar de la “gripe” es una reducción al absurdo para tratar de encasillar un problema cuya complejidad nos rebasa.

    Lo curioso es que casi siempre las diferentes posturas se reducen a dos, como bien señalas. Sobresimplificar la realidad es la primera herramienta de quien no es capaz de argumentar racionalmente, sino sólo busca expresar un desacuerdo emocional. (Lo cual solemos hacer la mayoría cuando peleamos con nuestro “significant other”)

    Cuando percibo algo que parece ir en contra de lo que pienso, tengo siempre tres alternativas: ignorarlo, aceptarlo o rechazarlo. Estas son respuestas emocionales. La inteligencia, en cambio, tiene una gama amplísima de posibilidades: la curiosidad, la duda, la hipótesis, la teorización, etc. Si mi respuesta es más emocional que racional, entonces no estoy dialogando, no estoy discutiendo, estoy expresando un llanto por el temor a que la idea distinta ataque a mi propia identidad (expresada en mis creencias y supuestos).

    El miedo y la tristeza a descubrir que mi identidad pudiera estar construida sobre ideas que no he cuestionado y validado de manera adecuada, me expone en total fragilidad ante el interlocutor. Esto provoca el “personalizar” el ataque. Frases como “Lo dicen pues no tienen hijos” es una muestra de un mecanismo de defensa. (En lógica se le llama argumentación ad hominem y es una de las falacias clásicas).

    No deberíamos estar discutiendo si un tipo determinado de mujer tiene derecho al aborto y otra no. No somos jueces aptos para determinar si algo conviene al otro o no. Y, por encima de cualquier cosa, no estamos discutiendo si estamos a favor o en contra de la vida. Estamos buscando alternativas como sociedad para dar cauce a un fenómeno real. Y aquí es donde todos fallamos… nuevamente…

    Si va la ley a favor del aborto, pero no se generan clínicas especializadas, procesos en el seguro social, etc., si el marco legal no ayuda a generar un marco real, entonces la ley no sirvió de nada y se convertirá en parapeto de otros abusos… Mucho peores y más elaborados que los simplistas argumentos que utilizan las personas “A favor de la vida”… (En este punto su ingenuidad es siempre entrañable).

    Pero, por otro lado, si no va la ley, pero sigue sin haber seguridad social para las madres y apoyos médicos para los bebés, si se prohibe el aborto, pero no ponemos medios como sociedad para apoyar a mujeres, infantes y entornos… tampoco sirvió de nada. En ambos casos PERDIÓ LA VIDA.

    No es sólo legislar. Es tomar conciencia como sociedad que somos con el otro. El debate nos está distrayendo del verdadero foco: como sociedad tenemos áreas de oportunidad enoooormes… Y hay que empezar a construir ya…

    G.

    Comment by Georgells — October 5, 2011 @ 4:27 am

  13. Mi nombre es Paola Jauffred y tengo una hija de diez años a quien amo, menciono mi maternidad porque veo que en el debate alguien lo ha considerado como un punto a tomar en cuenta para juzgar las opiniones de los demás. Semejante postura me parece prejuiciosa y equivocada, pero no es el motivo de mi aportación.

    Primero quiero felicitar a la autora por conjuntar la claridad de su pensamiento con la sensibilidad y por tener la valentía de abordar este tema.

    En mi opinión la decisión sobre si dar a luz a un hijo o no, está de facto y siempre ha estado en manos de la mujer. Lo que realmente se debate es la pertinencia de la penalización sobre aquellas mujeres que no quieren o consideran que no deben tener a un hijo.

    Semejante penalización es un acto de barbarie -como tantos otros que podemos ver en este país-, ¿qué clase de soberbia debe prevalecer sobre un ser humano para sentirse capaz de juzgar una decisión tan compleja y delicada como es la convertirse en madre?, y ¿qué falta de miras es la que hace que en un país conmocionado por el crimen, el verdadero crimen, la atención se vuelque sobre la persecución de aquellas mujeres que por falta de dinero, por falta de vocación o cualquier otra sea la causa decide no seguir adelante con su embarazo?

    Me parece lamentable que aún existan hombres y sobre todo mujeres que carezcan de la suficiente información para entender que el aborto, por terrible que nos pueda parecer, es un recurso necesario. No deseable, necesario.

    Es un hecho que los métodos anticonceptivos llegan a fallar, es un hecho que el porcentaje de pobreza en este país alcanza niveles aterradores, es un hecho que la violencia contra la mujer implica la más de las veces la violación y es un hecho que, independientemente de estos factores, obligar a una mujer a tener un hijo que no desea es otra forma de violentarla.

    Esgrimir el argumento de que la maternidad debe ser obligatoria para aquellas que ejercen su sexualidad sin precauciones es una forma de plantear a la maternidad como una medida punitiva en sí misma. Tal postura no puede sino parecerme abyecta; la maternidad debiera ser siempre una decisión tomada en base al amor.

    Los resultados de esta moral punitiva, esta moral inmoral, está a la vista de todos; niños que viven en las calles, mujeres desprovistas de cualquier proyecto de vida, hombres y mujeres que vinieron al mundo sin ser amados ni deseados y que –en los mejores casos- atiborran las agendas de psicólogos y psiquiatras. Las heridas que se generan en la infancia por la falta de amor son graves y las consecuencias son palpables en esta neurótica sociedad mexicana.

    La creencia de que el sólo hecho de tener a un hijo provoca en la mujer un amor incondicional es un mito fácilmente descartable. Es necesario un proceso de vinculación entre la madre y el bebé durante los primeros meses tras el parto. Este proceso de vinculación no siempre se da, especialmente cuando el hijo no fue deseado.

    La realidad, eso que ninguna “buena madre” confesará, es que un hijo no deseado en muchísimos casos es un hijo no querido, o querido a medias.

    Ninguna “buena madre” confesará que hubiera deseado no tenerlo, ninguna “buena madre” aceptará que sigue experimentando resentimiento por el hecho de que hubiese nacido. Y con todo las palabras no son necesarias, tales realidades son percibidas por los hijos de una forma u otra.

    Esta moral inmoral que busca forzar la maternidad es del todo irresponsable y ciega. No asume ninguna responsabilidad por lo que será la vida del individuo que habrá de nacer. Ese mismo que se desmaya luchando contra el aborto no dará un peso por el sujeto ya nacido, el Estado tampoco lo hará. El hijo no deseado es dejado a su suerte sufriendo él también el castigo (tanto económico como emocional) que le fue otorgado a la madre.

    Traer a Dios a este debate es un sinsentido, en el pensamiento católico se cree que Dios nos proveyó de la capacidad de raciocinio para resolver nuestros problemas. Es esa capacidad de raciocinio la que demanda una revisión sobre este tema. Y si acaso se pensara que la voluntad de Dios se manifiesta en la naturaleza y por ende en un perpetuo “si a la vida” basta mirar de nuevo. El nuevo león alfa mata a los cachorros del antiguo león alfa sin que la madre haga nada. La gata, la perra, cualquier animal que da a luz a un cachorro inhabilitado lo retira del grupo y lo deja morir. El Dios que se ve en la naturaleza no es un Dios de Dysneylandia.

    Concluyo solamente acotando que una verdadera buena madre no es la que da a luz sin pensar, sino aquella que planea y que busca las mejores posibilidades para su hijo. Y sí, estamos llenos de malas madres, paridoras nada más, ignorantes que a su vez enseñan a su hijas a perpetuar su mala vida.

    Comment by Paola Jauffred — October 5, 2011 @ 9:58 pm

  14. Paola, pido permiso para copiar tu texto y compartirlo en mi muro. Estoy de acuerdo contigo, tu expresaste mejor que yo, el hecho de que para amar a un hijo, se requiere tiempo. Mentira eso de que desde que lo ves, ya lo amas. La naturaleza nos da lo necesario, pero, el amor, crece con el trato y el paso del tiempo. Aunque pocos se atreven a reconocerlo. Y en cuanto a lo demás, estoy de acuerdo, sólo recalcaría el punto en donde habría que legislar inteligentemente para no caer en el aborto irresponsable, me refiero al hecho de hacerlo como costumbre y sin responsabilidad; de eso, nos da un poco de idea Georgellis. Y es probable que para eso, se metan otros temas como educación para crear conciencia y evitar la irresponsabilidad. En el entendido que no todas las mujeres son violadas, no a todas las falla el anticonceptivo y no para todas es requisito médico ante tal decisión.

    Comment by gabyk1 — October 6, 2011 @ 3:38 pm

  15. Leo los comentarios, y no puedo dejar de hacerme preguntas. Sí, es una cuestión de “formación”, en la que insistieron mucho mis padres. A no quedarme tranquila con los argumentos que ofrece el mundo (como mujer, les aseguro que esta actitud me trajo muchos problemas en la vida, pero no me arrepiento). Y no sé si tenga que ver con el revuelo que provocó la muerte de Steve Jobs, pero también hago asociaciones.
    1) Sí, Steve Jobs era adoptado. Y esto tiene que ver con una cadena de “discriminaciones” que se dieron desde antes de su “concepción”. Su padre biológico era árabe y musulmán, cosa no muy bien vista por el padre de la novia, que entonces decidió dar al niño en adopción. O sea, nieto de un estadounidense blanco, protestante, patriarcal, racista… ¿quieren más? Su madre biológica, puso como única condición que el bebé fuera entregado a una familia de clase alta, profesionista, con “formación” que le diera una “educación” (asociada a la academia, claro) al niño. Esta familia de abogados que lo recibió en adopción, decidió que prefería una niña, entonces lo devolvió. Así, el bebé Steve Jobs acabó adoptado por una familia de clase obrera, por lo cual, su madre biológica puso el grito en el cielo.
    Toda esta historia, no le impediría al joven Steve Jobs (ya dueño de un millón de dólares en los años 70) abandonar a su novia “de toda la vida” en el momento en que ella le anunció que estaba embarazada. Él sí pudo DECIDIR entre carrera o hijo. Y, debido a que él ya tenía lana, pero su novia (estudiante de la carrera de Artes Plásticas y sin un peso) vivía de la asistencia social, presentó una carta diciendo que “ese niño no era de él, debido a su condición de estéril” (¡ah, qué tanto no compra la lana!). Con los años, desmentiría esta versión y reconocería legalmente a su hija.
    Mi pregunta es: en vez de complicarse tanto en justificar lo injustificable, ¿qué tanto le costaba reconocer a su hija, pasarle una pensión mensual, y asumir su responsabilidad? Por supuesto, si su novia (que no tenía un peso, y también tenía el mismo derecho que Steve Jobs de elegir entre “carrera o hijo”) hubiera abortado, hubiera sido condenada. Pero decidió seguir adelante con su embarazo y, al día de hoy, la siguen acusando de que “lo hizo para agarrarlo de los huevos”. No hay forma de tener contenta a la gente, parece.
    2) Al margen de esto, respeto a quienes deciden asociar los embarazos con una actitud sufrida, abnegada, agónica, heroica y dolorosa, pero no es mi caso. Yo decido asociarlo con alegría, bienestar y felicidad. Ni modo, ya saben que Dios nos envía sólo lo que “podemos soportar”, y a mí me hizo así. Tampoco puedo amar de la misma manera a una célula que a mis hijos. Y más todavía: compadezco mucho a los niños a quienes sus padres los aman de la misma manera que aman a una célula. A mí me pasa lo contrario: a medida que los míos cumplen años, más cosas compartimos, y más cosas les conozco, más los amo. Y espero que a mi madre le pase lo mismo conmigo. Me encanta sentarme a platicar con ella, y carcajearnos, y llorar, y tantas cosas que celebran todo lo vivido juntas con el paso del tiempo.
    3) Hay algo que jamás olvidaré en mi vida. Una joven de 17 años se acercó a mí para comentarme que estaba embarazada. Le contesté que tenía que platicarlo con su madre. Me dijo que no, que ellos pertenecían al Opus Dei y, por supuesto, “no le podía hacer eso a su madre”. Le argumenté que las mamás siempre entendemos, porque amamos a nuestros hijos, y los acabamos defendiendo y apoyando aunque no estemos de acuerdo. Se puso a llorar diciendo que no, que no era así su familia ni su mamá. Supe que se había practicado el aborto. Esta historia no tendría nada de excepcional, si no me la hubiera encontrado seis meses después, marchando con la mirada brillante y aguerrida, portando una pancarta y gritando contra quienes estábamos –en la vereda de enfrente, literalmente- pidiendo la despenalización del aborto en el DF. Ese segundo en que nuestras miradas se cruzaron y ella fijó sus ojos en el suelo, para ignorarme después y seguir gritando de una forma tan violenta, agresiva, no me la puedo quitar de la cabeza.
    4) Como esa joven podría ser nuestra hija, seamos flexibles y no formemos hijos hipócritas, juzgadores. No nos practiquemos abortos si no estamos de acuerdo, pero pensemos que los demás tienen el mismo derecho a decidir qué quieren hacer con la vida que les tocó. Y si se trata de nuestros hijos, a quienes tanto amamos, y por quienes daríamos la vida a cambio de la de ellos (y desde que eran una célula), lo primero que tenemos que defender es su derecho a pensar, disentir, decidir. Y apoyémoslos y amémoslos SIEMPRE, sin condiciones. Que sean felices como ellos quieren ser felices, no como nosotros queremos que sean felices. Para mí, eso es respetar la vida.

    Comment by Sandra — October 7, 2011 @ 7:51 pm

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