Solsticio de verano (futurología)
Las lluvias, las tormentas han comenzado.
Estos días son de puertas abiertas, de pasadizos entre un mundo y otro.
Miro en la esquina más oscura del espejo, como la bruja que soy.
Pero nada se revela.
Pasó la primavera, dejó algunos daños. También regalos inesperados.
Me pasa algo curioso: mi cuerpo, como resonancia de tiempos arcanos, sintoniza el paso de estación.
Me exige cambios.
La pequeña lanza ardiente del verano me ha pinchado el costado.
Mi tono se agrava, se endurece. Desconfía. Hay razones para ello. Y no.
Pero algo ha cambiado, como un reloj perfecto que se sincroniza con el eje inclinado de la tierra.
Me bañaré en la tormenta pero también me resguardaré de las centellas.
Trabajo, el cuerpo me exige trabajo.
Por eso no puedo dormir ahora, tengo que hacer, hacer, hacer.
Habrá que asegurarse de que los regalos no sean dulces venenos.
Y habrá que seguir protegiendo las cosas buenas, y verdaderas.

Las casas abiertas nunca mienten. Tampoco las tormentas. Menos aún el eje inclinado de la Tierra.
Comment by ól — June 22, 2009 @ 5:23 pm
ey gaby, hace horas que estoy leyendo tu blog! que lindo leerte!!!
mandame tu dirección así puedo escribirte, dale? un abrazote!
Comment by cecilia — June 22, 2009 @ 11:15 pm
la grand chose
Comment by Ana — June 23, 2009 @ 7:47 pm
Ól:
No. Ay, pero la memoria..
Ceci:
¡¡¡!!!
¡Qué bien, qué bien! NO sabes qué gusto me da verte por acá. ¡Vuelo para escribirte, linda!
Ana:
Très grand, madame?
Comment by Gabriela Damián — August 25, 2009 @ 9:35 pm