El triunfo de la mujer salvaje

Salgo un momento de mi letargo (el sillón otomano me ha secuestrado esta semana, el salón de los valses al revés tiene telerañas cubriendo los gramófonos) para invitarlos a que visiten este blog, un espacio inteligentemente rosa que se propone reflexionar en torno a lo que significa ser mujer, vivir en México y no estar de humor para ver las novelas del dos, sino para cambiar al mundo con humor y sensibilidad.
¡Corran, corran! ¡Lean la historia de Caballero y Cinturita!
¡Felicidades a Ale! ¡Larga vida a la feminista gorda y peluda!
¿Y yo? ya despertaré mañana, junto con el otro Sueño de Enero, el castillito, por esta noche, duerme. La primavera -ya lo saben- no le sienta muy bien a las tierras opalinas, invernales…
