Manifiesto del encaje flotante

November 11, 2008

Me considero una verdadera escritora marginal. Se pitorrearán de mí, pero ¿qué dirían de una mujer que escribe, principalmente, literatura fantástica y de horror, que es feminista, heterosexual, no fumadora, no perteneciente a ninguna minoría étnica (no soy, desafortunadamente, como la genial Octavia Butler) y que además, “padece interés por la ropa”?
No tuve una infancia tormentosa que me impulsará a escribir La Gran Obra Del Posmodernismo, no tengo visión novedosa ni discurso para ser Una Escritora Latinoamericana Comprometida Con Su Realidad Social, no tengo una herencia millonaria que posibilite la depuración de mi talento al Buscar El Tiempo Recobrado. Por el contrario, nací bajo el cobijo de una familia de clase media como muchas: padres muy trabajadores, perro, gato y dos hijas caprichosas pero pacíficas. Muchas veces he pensado que mi rebelión adolescente fue una rebelión bibliográfica, me enteré de las cosas del mundo y participé en ellas a través de la lectura. Diríase, una vez más, producto de la cobardía propia de mi condición social e histórica. Aún así, fui alejándome de la escuela de monjas, de buscar marido antes de los 25 (que, además, tenía que ser “un partidazo”), de las profesiones bienpagadas y de la música patrocinada por Televisa. (Paréntesis: lo que son las cosas, a mí sí me gustaba Loco Mía; precisamente y sobre todo por anómalos, cínicos, desvergonzados. Pero esto será materia de otro post, porque de aquí hay harrrta tela qué cortar).

Llegué después al mundillo literario, articulado por sus propios códigos, proyectado hacia el exterior con un sinfín de muy particulares apariencias. Los outsiders las agarran al vuelo, de un sólo vistazo. La intelectualidad es un cúmulo de cabellos medio rebeldes, cuidadosamente despeinados; nube de humo alrededor, ropa cómoda de colores neutros, libros de viejo en mano o morral “étnico” (¿Cuál? la mezcla tiende a ser “ecléctica”), lentes de todos materiales y colores, ideas de moderada izquierda, supuesta equidad de género, caras de despiste… en una palabra, tampoco se salvan de los clichés, ni de los prejuicios. Habrá algunos apasionados de la Sonora Santanera, otros que ahorren miles de pesos para sus botas Caterpillar, pero ni quién los oiga confesar estas debilidades porque serán menos dignos de la ambrosía literaria. Serán menos merecedores de becas, premios y publicaciones, unos por pasarse de folklóricos, otros por fresotas.
Yo no he sido juzgada precisamente como folklórica o fresota, pero sí como frívola. Ahora volvamos al primer párrafo.
Mientras la gente va a Bellas Artes en chanclas, yo me pongo mis taconcitos con tul. Mientras se estila el look huérfano malvado entre las escritoras de mi generación, actitud a la Anaïs Nin y prosa a lo Bukowski, yo me siento terriblemente cómoda entre encajes, actitud a la J.K. Rowling (en elegante burla perpetua) y prosa que se esfuerza por ser un poco a la Amparo Dávila. No estoy en onda, eso es seguro.
Me encantan los rituales. Amo el cuidado que una persona tuvo al hilvanar un encaje, me parece precioso el tiempo dedicado a confeccionar un botón que sirva más que para abrochar. Disfruto tanto encontrar la relación entre ropa y magia en Alison Lurie: ” Un collar de dientes de tiburón o un cinturón de conchas de cauri o unas plumas tienen la misma función que una plegaria o un sortilegio, y pueden reemplazar mágicamente a un hechizo oral” (En El Lenguaje de la Moda, Paidós, Barcelona, 1994). Estoy enamorada de aquellos detalles humanos que no hacen daño a nadie (por supuesto que no ignoro la tiranía de la industria de la moda, pero es una obviedad que no tiene relación directa con lo que quiero decir en este momento).
Me gustan los escotes, ergo soy una buscona de patrocinadores. Uso tacones, llevo el pelo largo, ergo soy condescendiente con el sexo masculino. Escribo literatura para niños porque soy mujer, me atrae la fantasía porque prefiero evadir mi entorno, dirán. No me molestan estas afirmaciones porque no hablan más de mí que de quien las dice. Lo que me molesta es que nadie tome en cuenta la otra frivolidad: la del quién es quién, la de si eres escritor de tallereo o burócrata, la de dime en dónde publicas y te diré quién eres; la de las charlas, referentes y apotegmas tan por encima (o debajo) del resto de los mortales que han conseguido, entre otras cosas, que los lectores se hagan para atrás haciendo una cruz con los dedos cada vez que ven un libro. La frivolidad que produce amar más a la imagen en el espejo culterano que al lenguaje vivo, a las historias, a la vida común y corrientita, que tras pañuelos, zapatos desgastados, leyendas de fantasmas y familias funcionales, esconde maravillas.

Lejos de las razones que llevan a algunas personas al camuflaje, trato de ser valiente con ropa o sin ella. Escribiendo sobre lo que alcanzo a descifrar y, creo, es importante. O bello, o terrible.
Prefiero tomarme esa vida más en serio. Y a la otra, la del “congraciamiento” literario, menos.

Y con cariño verdadero, saludo a los colegas:

Celebro con este post, aunque un poco tarde, los tres años del castillito, Pequeños Naipes de Ópalo. Gracias miles a sus siete (7) maravillosos lectores.

28 Comments »

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  1. Buenísimo texto. Felicidades y gracias por compartir.

    Comment by Alberto — November 11, 2008 @ 11:16 pm

  2. ¡Que viva el perro en encajes!
    Las auténticas relaciones de seducción rastrera no están en los escotes. Las peorcitas se dan entre los estratégicamente despeinados y expertos en chantajes socio-emocionales. jua jua!
    Petonets

    Comment by gos — November 12, 2008 @ 2:16 am

  3. ¡Ah caray! ¿somos siete? wow! con razón me sentía agobiado en este blog…

    Pues yo celebro que haya regresado tras varias semanas de recogimiento y reflexión. Su texto me llega hoy más que nada, quizá por la película que acabo de volver a ver, tras algunos años de grises recuerdos.

    En efecto, los seres humanos somos seres de rituales, de gremios, de normas. Nos burlamos de las normas y papeles del grupo de enfrente, sin reconocer las propias y, en ese sentido, nos limitamos. Literalmente, nos hacemos pequeños.

    Björk es una artista en toda la extensión de la palabra y su vestimenta siempre es “femenina”. Por supuesto que al verla en fotos se nos confirma aquello de que lo sublime es pariente de lo ridículo, sin embargo, hay una ternura y un verdadero padecimiento por la ropa, manifiestos.

    Gracias por las fotos! En verdad que han sido un regalo para el sector masculino.

    Au revoir!

    Gio.

    Comment by Gio — November 12, 2008 @ 5:38 am

  4. Eres de mis escritoras favoritas desde antes de conocer tu cara.

    Comment by ól — November 12, 2008 @ 11:55 pm

  5. Bellísima Lagabis: me uno a tu celebración con un “yo acuso” solidario en coquetería. Justo escribo este comment con mucho cuidado y a paso de tortuga porque me acabo de hacer maniquiuuurrrrrr!!!! Sí, ríanse todos. Te contaré pronto una linda anécdota que te hará sentir acompañada en tu manifiesto. Adelanto un detalle: “es extraño, como que no me checa que una prostituta tenga reflexiones en un monólogo interno”. Achis, pensé, ni que el talón les secara el cerebro.

    En fin, Gaby, yo tampoco entiendo un montón de cosas. Qué tal si escribimos un beTseller (jiji, no te pierdas la T antes de la S): “Quihúbole con la escritura. Todas tus dudas sobre cómo ser considerada una “auténtica” escritora.” Está cañón decidir quién haría el prólogo, hay un montón de expertos en el tema.

    Por cierto, el otro día pensaba en Oscar Wilde y estoy segura de que le hubiera encantado conocerte.
    Me encanta leerte de nuevo. Yo soy de tus 7 fanses, jiji, sin duda.
    TQQQQ!

    Comment by Luza — November 13, 2008 @ 6:07 am

  6. Cervecita,
    Declárome una de tus 7 fantsss… Fants de tus letras y de tus encajes, de cómo llevas tus escotes, tus holanes y tu pelo largo y negro con todo el feminismo posible. De los vericuetos por los que has pasado (¿hemos pasado?) para crear tus huequitos de “marginalidad rosa” y no perderte en la pose y la frivolidad intelectualoide.
    Te quiero tantísimo.
    LaCerve

    Comment by CervezaClara — November 13, 2008 @ 5:32 pm

  7. Y ¿qué puede decir un especímen floresco como yo? 1.- Que tuve la suerte de conocer primero tus zapatos y tus vestidos (que fue lo que en principio atrajo mi atención)2.- En nuestra primera conversación en serio tú llorabas mucho y yo sólo así pude acercarme 3.- Los humanos somos mucho más complicados que una serie de convencionalismos y tú no eres convencionalismos, ni márgenes, ni estereotipos. Tus encajes son detalles, los conjuntos un punto de vista. No te quedas “encerrada” en tus bolsos o en tus zapatos, como esos otros que no pueden superar sus prejuicios y sus resentimientos. Para aquellos que no saben de matices, se les escapa que lo frívolo habla de lo ligero, de lo sensual y de lo alegre.
    Yo te quiero montones y no sólo te quiero, me inspiras, me haces sentir más cómoda en un mundo que a veces me asfixia (ya ves yo tengo el espíritu asmático) si hay tanta gente “profunda y verdaderamente comprometida con su realidad social”, qué bien. Yo sólo soy inmensamente feliz de que si necesito una sesión Harry Potter recuperación pueda llamarte, entonces el mundo gana en posibilidades. ¡Viva la diferencia!

    Comment by Coquelicot — November 14, 2008 @ 6:44 am

  8. Por cierto las fotos son un preciosidad (incredulos favor de acudir al diccionario en la letra P de precioso)

    Comment by Coquelicot — November 14, 2008 @ 6:46 am

  9. ¿Es acaso muy difícil de entender que entre alhaja, copón, pelaje, manantial, floración e impagable hay montones de relaciones posibles?

    ¿O tiene que ver con que nací descerebrada (como deshuesada, como vacua, como mecedora, como qué obscuro estás este cuarto)?

    Comment by Coquelicot — November 14, 2008 @ 6:49 am

  10. Guacamayita: Tu reflexión es harto interesante, sobre todo porque en este país los intelectuales son tachados de “personajes”, no de seres humanos. Que te guste el encaje, la seda y el tacón, de ninguna manera impide que te interesen las letras, la cultura y arte. No porque seas una escritora (con mucho, mucho potencial, y yo creo que con más de 7 lectores) quiere decir que andes por la vida vestida con lo primero que encontraste, porque no vaya a ser que piensen mal de ti. Yo también celebro tus escotes, tus tacones y tu cabello largo, porque todo eso complementan un inteligente cerebro que brilla más que cualquier adorno exterior que te pongas. No abandones tu castillito, porque los más de 7 lectores que tienes te extraños… TQM.

    Comment by La otra guacamayita — November 15, 2008 @ 7:17 am

  11. Estimada y muy querida usuaria mía, no sería inadecuado que, de vez en vez, se diera usted una vuelta por los convites de esos que organizan algunos que se dicen “escritores”, que ganan premios y que conducen el destino cultural de este país (no vaya a creer que menosprecio sus (de usted, pues) aptitudes narrativas que se asemejan, en buena medida, a las de dichos seres, presque nulles), pero sí debo informarle que aquellas damas de fina estampa que también se hacen llamar “escritoras” y que frecuentan estos convites lucen con elegancia y FIRMEZA (sí, sobre todo firmeza) esos escotes que de tan sutiles no descubren los encajes, amén las firmas de éstos. Yo le sugeriría que fortaleciera ciertas zonas de su redonda y densa fisonomía para lucir con elegancia sus escotes y no dejar al aire objetos atraídos por la gravedad entre los que alcanzan a verse algunos encajes adquiridos en cualquier bonetería sin nombre.
    Con todo el respeto que usted se merece, el señor escote.

    Comment by El señor escote — November 15, 2008 @ 5:52 pm

  12. Vine a ver tu blog para explicarle a un amigo cómo funcionaba esto de las vanidades del mundo literario.
    No sabes qué regalo fue encontrar el comentario de “El señor escote” (?). Genial, pensé, ahí tenemos el ejemplo perfecto. Abrimos las cervezas y empezó la discusión.

    Transcribo el análisis:

    1) Quien se esconde detrás de un “pseudónimo” para hacer comentarios subjetivos está jugando sucio. Mi amigo dijo: “Podríamos invitar al señor escote a beber un whiskey y hablar de frente, como personas, no como nicknames”. Me pareció buena idea.

    2) Casi me convencí de que estaba bien escrito. “Demasiado maquillaje siempre esconde complejos”, pensé. Efectivamente, en una segunda lectura percibimos que el texto está muy cargado. Claro, quería hacer un juego con términos que sonaran como extraídos del manual de Carreño, eso se entiende. Sin embargo, el juego se cae con el abuso de paréntesis. Las palabras en francés quedan fuera de contexto, pierde el efecto lúdico y cae en lo pedante. Los lectores terminan por rechazar al autor pedante, aquí y en China. Si nos equivocamos y su apuesta era por la elegancia, entonces también falló. La elegancia del lenguaje, cuando se conoce desde el origen, es sinónimo de sencillez, claridad y precisión. El señor escote usa muchas frases rebuscadas que intentan ser eruditas. Los adornos, cuando no se saben llevar, estorban.

    3) Está clarísimo que el comentario tiene un ánimo ofensivo y belicoso. Si esto en verdad fuera una guerra, el señor escote perdería otra batalla más. “Con todo el respeto que usted se merece”, “Estimada y muy querida usuaria mía”, etc… Optar por el sarcasmo es el recurso de los débiles. Un ejemplo más del juego sucio. Tuvimos que aceptarlo: aunque no estuviéramos de acuerdo con lo que dice, se hubiera ganado nuestro respeto con una estocada limpia. No dudo que tenga la capacidad de hacerlo si se lo propone. Y mi amigo repitió: “Invitémoslo a tomar un whisky para comprobarlo”.

    3) La ofensa sólo habla de la frustración de quien la hace. Quizás sólo somos un lienzo donde se proyectan los complejos de los demás. Calificar el físico de los demás protegido por el anonimato es alevosía, un golpe bajo más para la lista. En términos de economía, es competencia desleal. Me pregunto cómo será la o las personas detrás del pseudónimo.
    Mi amigo insiste: “¿Les gustará el whiskey? A lo mejor con dos o tres tragos nos alivianamos todos. ¿Pero qué no los escritores “compiten” con su talento?”. Me quedé callada. El talento, LA Verdad, Dios, el arte… nadie los ha visto pero todos están seguros de que los reconocerían si los vieran en la calle.

    4) Mi amigo decidió que hiciéramos la conclusión en primera persona del plural. Él invitó las cervezas y no me quedó de otra que acceder: el señor escote puede opinar lo que guste aquí o en cualquier otro lugar respetable. Si va a jugar, que no juege sucio. Que nos diga en qué dirección podemos invitarle un drink (sic) para hablar en serio, porque así, sin cara ni remitente, su comentario pierde toda trascendencia. Es como venir a la guerra con espadita de plástico. Que no nos defraude ya que vino a despertar al monstruo de la dialéctica. Preferimos entablar un diálogo que aventar la piedra y esconder la mano.

    Pausa, vamos por cervezas.

    Ya volvimos. ¡Salud!
    En serio, ya nos preguntamos por qué le dedicamos tanto tiempo a míster escote. Leímos otra vez, sí, otra vez el comment del míster, y el segundo veredicto fue:

    Luza: Su lado obscuro no alcanza a malvibrar lo suficiente como para anular el poder Jedi de los otros comentarios.
    Maik: Si hubiera árbitro, ya le habría sacado la tarjeta roja.
    Luza: “Expulsación” a señor escote por jalarle la camiseta al contrincante.
    Maik: Ei. Con tramposos no volvemos a echar la cáscara. Es como Cuauhtémoc Blanco, por su culpa siempre se atrasa el juego. ¿Qué, otra chela?

    Comment by Luza — November 16, 2008 @ 6:54 am

  13. Fe de (er)Ratas o aclaración post chelas: la repetición del número 3 es un efecto de la embriaguez. ;)

    Comment by Luza — November 16, 2008 @ 7:05 am

  14. Bueno, bueno! Te has demorado unos días en volver pero hay que ver con qué energías has vuelto! Genial!

    Comment by Mado Martínez — November 16, 2008 @ 9:29 am

  15. El Sr. Escote se tomó muchas molestias como para que yo ignore su muy ofensivo comentario. No importa el lenguaje que haya elegido, esto no tiene que ver con la “libertad de expresión” es una grosería. Yo no sé si el señor anda por el mundo haciendo de viva voz éste tipo de comentarios, si es así estoy segura de que le han partido la cara varias veces, pero por lo menos teniendolo enfrente es posible darle una bofetada o reaccionar directamente (yo no le invitaría ningún whisky a un tipo tan ordinario). El comentario es una asquerosidad con cara o sin ella (ni siquiéra se justificaría si el sr. Escote resulta genèticamente perfecto, lleno de firmeza y de tonicidad). Es lamentable (y por eso expreso mi total repudio a èste comentario) que haya gente que sea tan patana, que utilice el lenguaje de formas tramposas para ofender de manera tan cobarde. No cabe duda que cuando se es ordinario y vil, utiliza puntos ordinarios y viles.

    Comment by Coquelicot — November 16, 2008 @ 5:52 pm

  16. Es de sabiduría popular que: “Cuando el filósofo señala la luna, sólo el idiota mira al dedo”

    Comment by Coquelicot — November 16, 2008 @ 6:01 pm

  17. Estimada señorita, propietaria del blog, debo confesarle que al escribir el comentario el día de ayer en este tan maravilloso espacio de discusión, intenté ser elocuente y respetuoso. Usted sabe, el planeta, por lo menos, en el que yo habito hay tanta variedad y apertura (además de que mi madre siempre me sugirió mostrar la educación que me había inculcado al expresar mis opiniones) que la gente escucha o en su defecto lee con atención lo que piensan los demás. Pocas, muy pocas veces, los interlocutores responden con tal virulencia como el(la) que se “esconde detrás del ¿pseudónimo? (desde que mi madre aprendió a leer y escribir la “p” ya no se estilaba, pero bueno) LUZA.
    Si mi escritura ha sonado impostada, existe una razón: siempre he sido un simple observador de la vida y mi analfabetismo desapareció hace apenas unos años. Así, he tenido que recurrir a diversos diccionarios y libros (entre los que se encuentra el Manual de Carreño) para nutrir mi escaso vocabulario.
    Paso ahora a responder cortésmente las inquietudes de LUZA.
    1. Debo informarle LUZA que invertí más de la mitad de este sagrado domingo (mi religión lo destina al descanso) en la búsqueda insistente en mis 125 diccionarios la palabra o el nombre (tengo 13 de nombres) LUZA. No existe. La conclusión a la que he llegado es que LUZA es un seudónimo. A continuación transcribo su párrafo desasosegado. (TOING).
    “Quien se esconde detrás de un “pseudónimo” para hacer comentarios subjetivos está jugando sucio”
    2. Usted ha sido muy asertivo(a), mi mayor complejo es ser un “simple rancherito barroco”. Le solicito que relea lo que expliqué a la dueña del blog sobre mi poca formación en talleres y escuelas de literatura. Mi único afán en esta vida es la “sumo observador”. Si he aprehendido con precisión el significado de la palabra “pedantería”, ésta es una cualidad o defecto (según sea el caso) de la persona que hace inoportuno alarde de sus conocimientos. Usted LUZA debería ser crítico(a) literario(a), bueno, ahora que lo pienso mejor, un(a) triste corrector(a) de estilo. Estoy cierto que mi estilo engolado le provocaría un fuerte dolor de estómago.
    3. Caray, mi comentario no tiene “un ánimo ofensivo y belicoso”. De tal modo que la derrota, per se, está descartada. Es sólo una disidencia en este reino sólo favorable. Sólo eso, LUZA. Uno de nuestros mayores sarcásticos de la literatura mexicana es Jorge Ibargüengoitia, ¿era débil? La afirmación “…optar por el sarcasmos es el recurso de los débiles” me parece un tanto osada y “pedante”, LUZA. En todo caso, debería hacer juicios específicos, no generales.
    4. Soy el más feo de los feos, LUZA, pero sé reconocer la beldad y la fealdad en los demás. La delgadez y la gordura. La sencillez y la pedantería. Lo que hago con la propietaria de este blog es una comparación y como tal, siempre hay uno mejor que otro (se acuerda de estos signos, en términos matemáticos, ) ¡Ah! Por estos sitios virtuales no he podido reconocer ni la verdad ni el talento ni Dios ni el arte.
    5. Su amigo se ha ganado todo mi respeto, acepto las ¿cervezas o el whiskey? Acá sólo bebemos “chinguantoles”, una bebida fresca y embriagante hecha de jugo de carne y cebada. A continuación les escribo (me uno a la pluralidad) mis datos:
    El señor escote Wonderbra
    Playtex 24-521 Col. Vicky Form
    Delegación Miguel Hidalgo
    Casi como “bloopers”, unos chascarrillos para el final:
    (“Que no nos defraude ya que vino a despertar al monstruo de la dialéctica”, jijijiji “el monstruo de la dialéctica”, jijijiji)
    (“Su lado oscuro no alcanza a malvibrar (sic) lo suficiente como para anular el poder Jedi de los otros comentarios” jijijiji “el poder Jedi” jijijijiji)
    (“’Expulsación’ a El señor escote [corrijo] por jalarle la camiseta al contrincante “, jijijiji “por jalarle la camiseta al contrincante”, jijijijiji. Pero si ella solita se jaló la blusa)

    Comment by El señor escote — November 16, 2008 @ 6:49 pm

  18. Gaby, hace cuanto que no nos vemos, deberíamos aplicar el ya conocido coyoacanazo, no?. espero nunca dejes los encajes, ni los escotes. mandame un email a ver si nos ponemos de acuerdo en la salida :)

    Comment by Andrea — November 17, 2008 @ 4:35 am

  19. Hola Gaby, paso a saludar. Genial el Manifiesto del encaje flotante. La garrita debo tenerla en la mochila.

    Comment by Ovidio Ríos — November 17, 2008 @ 7:36 pm

  20. No acabo de entender estas falsas cortesías y falsas modestias cuando en el fondo lo único que se busca es descalificar y ser grosero con el autor de un texto.

    ¿Qué necesidad hay de atacar desde el anonimato y por motivos que nada tienen que ver con el texto escrito?

    Yo no creo que el Sr. Escote diga a la cara los comentarios al respecto de las firmezas o las marcas de la ropa de las esculturales féminas que aparentemente lo rodean. Es mucho más fácil hacerlo desde el p-p-p-seudónimo y la grosería disfrazada de “elocuencia y respeto”

    Comment by Alejandra Espino — November 18, 2008 @ 7:13 pm

  21. El autor del comentario 11 nos confirma, efectivamente, que hasta los más elocuentes pueden caer en absurdas discriminaciones.
    Todo esto se asemeja a una investigación de campo. En ese supuesto, la hipótesis planteada en el post ha sido comprobada. Felicidades.

    Comment by Claudia — November 18, 2008 @ 7:43 pm

  22. Alguien me recomendó este blog hace unos meses, y hasta ahora pude verlo. Mucha buena onda, mucho amor, hasta que apareció Escotito. Mi vida. Ternurita.

    Dostres cosas a puntualizar, Escotito:

    1.- Que las veas todos los días (y que te la jales mientras las ves) no quiere decir que “frecuentes los mismos lugares” que las amazonas de pechos firmes. H, Playboy, Penthouse, Hustler, High Society no son lugares, son revistas.

    2.- ¿Wonderbra? ¿Playtex? ¿Neta te cae que Vicky Form? Después de referirte despectivamente a la barata bonetería en la que esta chava se compra su ropita… ¿Esos son tus referentes en cuanto a lencería? Aubade, La Perla, ya de perdida Victoria’s Secret. Todas esas las puedes googlear y encontrar direcciones que escribir para mamonear. Pa’ que me entiendas, Escotito: Faux-pas, Faux-pas, Faux-pas.

    3.- El día que toques por primera vez una teta de verdad, se te va a olvidar cómo se ven los torpedos de tus “amigas”. Un pecho redondo y suavecito en tu mano no se compara con todos los escotes neumáticos que tanto te gusta ver.

    Estás increíble, Escotito.

    Comment by Verónica del Valle — November 20, 2008 @ 6:13 pm

  23. Alberto:
    ¡Gracias a ti, como siempre! Es muy bueno verte por acá :P . Abrazote.

    Gosset:

    Sip, sobre todo el chantaje. ¿Cómo hacer a un lado a esos gremlins? Grrr… Lengüetazos perrunos, cientos.

    Gio:

    Mi fanatismo por Björk es tal, que aún no supero lo sublime: no podría calificar de ridículo a ninguno de sus delirios. :P
    ¿Cómo le fue de viaje? Espero que muy bien.

    Ól:

    Y tú uno de mis “seres queridos”. Iiira qué bonito…

    Laludza:

    Eso de Oscar Wilde es una de las cosas más lindas que me han dicho en la vida, ¡snif! Hagamos nuestro beTséler. Gracias por ser solidaria, siempre. Te quiero yo también.

    Cervecita:

    Vaya que nos ha costado llegar hasta aquí, y juntas, mérito doble. Ahí la llevamos, ¡que alegría compartir!. Tantísimo correspóndola yo a usted… Abrrrazo cervecesco.

    Coquelicot:

    Espécimen floresco de mi amor, tengo mucho que aprenderle a su valentía, aún. Ha sido una fortuna no demorar más ni nuestra hermandad ni nuestro encuentro. Yo también contigo me siento flotando sobre lindísimas pantuflas, ¡bendición!

    Guacamayita:

    Gracias por tu lectura y tus palabras (flores, harrtas). Yo también te quiero muchísimo, y agradezco tu guacamayesca presencia en mi vida y mi castillito. Que así sea siempre :)

    Mado:

    Jijiji, como el oso, andaba soñando para después echar garra sobre la miel, como se debe. ¡Besos transatlánticos, querida coleguita!

    Andrea:

    Coyoacanazo con todo y chicharrón con salsa. ¿Un sábado, o mejor un domingo? Tiene razón, pongámonos de acuerdo por FB o similar. Abrazísimo.

    Ovidio:

    Gracias. Cuide esa garrita del poder. Y tráigase para acá otros poemas de Rosario Castellanos. O de quien usted quiera, jiji. Un beso.

    Alejandra:

    Yo tampoco. Es como la frase “Con el debido respeto que usted merece… chingue su madre” ¿Eing? Como pa qué, o qué… jijiji.

    Claudia:

    Sí, cosa difícil de lograr, eso de comprobar las hipótesis; y sin embargo aquí la respuesta alzó la mano y habló enfrente de todo el salón, ¡eeehh!

    Verónica:

    ¡TÚ estás increíble! ¡No dejes de visitar el reino, porfaplis!
    Bisou-bisou.

    Comment by Gabriela Damián — November 30, 2008 @ 8:22 pm

  24. Me gusta su texto-presentación.Mi problema es que soy fan de Julieta Venegas… en fin, saludos

    Comment by Tetera Sádica — December 17, 2008 @ 10:09 pm

  25. Tetera:

    No te dejes intimidar…
    Dame tiempo para daaarteeeeee todo lo que tennnngoooo…
    Muy bienvenida es su sádica e infusionada visita por aquí :)

    Comment by Gabriela Damián — December 20, 2008 @ 7:05 am

  26. Parafrasearé a una joya del cine norteamericano:fashion is art you can wear and that is what makes it so special and wonderful.

    Por otro lado: Fuck art, let’s DANCE!!!

    Comment by Ana — January 14, 2009 @ 4:40 am

  27. La cita de a devis:
    Don’t you know that you are working at the place that published some of the greatest artists of the century? Halston, Lagerfeld, de la Renta. And what they did, what they created was greater than art because you live your life in it. Well, not you, obviously, but some people. You think this is just a magazine, hmm? This is not just a magazine. This is a shining beacon of hope.

    Comment by Ana — January 14, 2009 @ 5:00 am

  28. Considérame otro de tus lectores. Por favor. Me gustas … literariamente.

    Comment by Roberto Remes Tello de Meneses — February 4, 2009 @ 11:47 pm

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