Huelga de primavera

No, este año no habrá primavera en el castillito.
Ni equinoccio, ni arqueología propia, nada.
Es una ingrata, una hija de la chingada.
No responderé cuando me hables, primavera.
Estoy sorda.
Eres una ladrona.
Me alegra no haberte celebrado junto con mis maravillosas chicas cursis.
Eres una ladrona.
Comes gatos.
Vas a llevarte a Cuco.
Y a las diminutas chispas que aún me quedan.
Blanco es el color de la tristeza.
Declaro invierno permanente hasta nuevo aviso en los pequeños naipes de ópalo.
