Una palomita

A mi bandeja de entrada ayer llegó lo siguiente:
INFORMACIÓN DEL EVENTO:
Evento :Björk en el Guggemheim
Fecha :13/07/07
Local :Explanada Guggemheim
Hora de apertura :19:30
HORARIO:
Evento Hora
———————————————–
Artista Invitado 20:30
Björk 22:00
ENTRADAS COMPRADAS: 2
¿Saben, queridos 21 confesos lectores (¡el númere crece!), lo que eso significa?
¡Significa que voy a estar en la misma ciudad, en la misma explanada, a la misma hora que BJÖRK!
¡BJÖRK! ¡EN EL GUGGENHEIM!
¿Saben cuánto tiempo he esperado para ver a esta cabrona? ¿Saben que me sé todas sus letras? (¿Y que aún no he comprado el nuevo disco porque me he quedado en la pobreza por este caprichito?)
El día después ya podré ponerle una palomita a una de las cosas que tenía que hacer antes de morir.
“Boleto de avión: 10,000
Entrada al concierto: 550
Ponerle una palomita a tu lista: No tiene precio”
Tampoco tiene precio volver a Barcelona, ni ver a mi perrito, que ya me espera moviendo la cola.

