De Oaxaca y la anestesia

October 30, 2006

La imagen, decían mis maestros, anestesia. Balas vienen y van, y Bruce Willis acaba con la ropa rasgada y cochina, descalzo, pero vivo. Neo las evade con el poder de ser “El Elegido”: las detiene, las toma con la punta de los dedos, las hace bailar un vals y mata a los malos. Las películas acaban y nosotros estamos salpicados de sangre, pero de otra especie: sangre indiferencia, transparente, inodora.

Y de alguna manera, creo que la imagen también nos acerca a la otra sangre, a la de verdad, a la que rastrean los perros, los tiburones, las madres angustiadas. En este video pueden verse las últimas grabaciones que el periodista estadounidense Brad Will realizó en Oaxaca antes de morir por culpa de una bala que, prácticamente, tenía su nombre escrito. Es una lástima que ya no se encuentre aquí, así como es una lástima que el mundo, o incluso nosotros mismos, giremos la cabeza hacia esta situación tan grave sólo cuando la muerte cobra facturas de relevancia internacional.

Lo que está sucediendo en Oaxaca no tiene música de fondo, ni efectos especiales.

Ojalá palabras e imágenes nos ayuden a recuperar la vista, el olfato y, sobre todo, esa olvidada voz que insistimos en ignorar, ésa que exige justicia.