¡LA MANZANITA HA VUELTO!
Así es: han vuelto los desvelos, el blanco ronroneo de una Mac, las carcajadas en YouTube, la canción gratis de la semana en Filter, las búsquedasinútilesporgoogletipo¿enquéañomuriókennedy?, la música que a María no le gusta, y por supuesto, ¡ESCRIBIR!
Ya me había fastidiado esta pose:

Sí, echada en un sofá ajeno, o en una cama, o sobre el pasto picoso del Parc de la Ciutadella, o sobre las bancas mugrosas del Parc Güell, o sobre la arena-que-no-se-traga-las-cosas de la playa Vila Olímpica, la lectura me poseyó durante todo este tiempo. Y ahí junto, en jeans, (en castizo: vaqueros) alguien siempre amablemente dispuesto a devolverme al terrorífico mundo real. Ahora, sentada semi-derechita frente a la pantalla, con los ojos miopes entrecerrados detrás de los lentes y el pelo en una coleta para cuando la manzanita comienza a desprender aire tibio, trato de agarrar de nuevo el hilo de las historias que se quedaron en pausa.
Aquí les dejo una lista express de algunos de los libros que brincaron, cual miniovejitas saltarinas, sobre mi abdomen en la larga ausencia de mi pequeña maquinita:
-Cuentos Populares Rusos: ¿En qué otro lugar podemos encontrar la historia de un hombre que casa a sus tres hijas con la Luna, con el Sol, y con un cuervo?
-Curso de Literatura Europea, de Vladimir Nabokov. Una clase-charla en la que se desmenuzan sabrosa y brillantemente joyas literarias. Entre otras, me llevó a la siguiente lectura,
-El Extraño Caso de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, Robert Louis Stevenson: Qué libro tan bonito y limpiecito, lectura obligada para todos los que piensen que Mr. Hyde es un gorila un metro más alto que el buen Henry Jekyll.
-Lo Mejor de Fantasy y Science Fiction Magazine (Varios): ¡Vida eterna para el patito feo de la literatura! Cada vez que le doy un mordisco, me convenzo más y más de que ese pato es un cisne que además, vuela como un dragón.
-Travesuras de la Niña Mala, Mario Vargas Llosa: Sufrí, sufrí mucho porque este libro me hizo enojar varias veces. Empezando por tener que gastarme 19 euros en él (con lo lindas que estaban esas botas…)
-1979. Antología Poética: Poetas nacidos en ese año, que afilan su pluma en el Norte de México. Fue un regalazo de un compañero que escribe como un gol, “Para que vean que en Culiacán no hay nada más narcos y pistolas“. ¡Haz patria y regala libros de poetas mexicanos!
La Manzanita y yo le subiremos a las bocinas y juntas nos pondremos a trabajar. Ya les convidaremos, ojalá pronto, a alguna fiesta-cuento en este castillito. Mientras tanto, puro horadelté-post.
Por cierto, semiólogos del mundo, dieciocho (18) lectores queridos, ¿Qué opinan de ese ojo que les observa desde el botón de mis (en mexicano) pantalones de mezclilla?