Los Usurpadores de Cuerpos

July 22, 2006

ENFERMERA: Buenos días, dime.
ÉSTA: Hhh… hhh…hhh…(jadeos)
ENFERMERA: ¿estás mareada o algo?
ÉSTA: (tomando aire) No (risitas). Es que soy asmática.. y esta subidita…por eso vengo.
ENFERMERA: Ah, vale. ¿Me dejas tu carnet de estudiante?
ÉSTA: Claro. Aquí tiene.
ENFERMERA: Muy bien, Claudia. ¿Cuál es tu fecha de nacimiento?
ÉSTA: El nue…ejem, el treinta de octubre de 19..
ENFERMERA: Y tu dirección, Claudia, ¿me la das?
ÉSTA: (qué suerte que es la misma) Castillejos blablabla…
ENFERMERA: ¿tienes el DNI o el pasaporte? ¿Claudia? (no se le podía olvidar)
ÉSTA: Ehhhh… no, pero tengo anotado el número, se lo doy.
ENFERMERA: Perfecto, Claudia. Ahora te llama el médico, Claudia.

MÉDICO: ¡Hooola, Claudia! ¿Cómo te encuentras?
“CLAUDIA”: Ehhh, pues no muy bien…
MÉDICO: Sí, ya veo, Claudia, tendremos que mantenerte quietecita en cama por un rato, ¿eh? ¿Claudia? ¡Jo jo jo! (Sí, riendo igual que Santa Claus)
“CLAUDIA”: ah ha ha…
MÉDICO: No me explico cómo andas así por ahí, Claudia. Tenéis que cuidaros más, Claudia, jojojo, Claudia.

El legendario parecido entre los perros permitió esta diabólica consulta médica, pues no había otra manera de acceder a un doctor que me sacara del pantano sin cobrarme una millonada. Usurpé el cuerpo de mi amiga a tal grado que me sentí diez centímetros más alta y con nariz respingada. Estoy tomando una farmacia entera, pero parece estar funcionando, aunque con ciertos efectos secundarios (lectura obsesiva de ciencia ficción y estado de somnolencia permanente).

Niels (el holandés errante) ha levantado sus dos metros de humanidad de la cama para ponerse a limpiar todo el departamento. Sí: ¡NIELS! Sin duda, es obra de los usurpadores de cuerpos. Me horrorizo aún más cuando veo que puso a lavar la cortina de la regadera y talla con fuerza la taza del baño. ¿Está encogiendo o es mi imaginación? ¿Qué es eso que sale de su espalda…?

Ahora yo soy la usurpada: se me metió un alien. Mi aspecto actual es el de una mujer-vampiro de ojos y labios rojo sangre. En cualquier momento Lacosadelotromundo saldrá corriendo desde mi nuca y se esconderá en un rincón de la casa. Lo presiento.

En fin, es el precio por disfrutar de más una idílica semana. No cabe duda de que fui observada por duendes envidiosos, o por los usurpadores de cuerpos. A nadie se le permite ser un poquito feliz, caray.