Amar al mundo en martes

April 15, 2006

Uno dice “mañana estaré frente al mar” así como dice “te querré siempre”. Y el mar podrá estar ahí siempre, y el sujeto al que va dirigida la oración también, pero muchas veces no nos será posible llegar a ellos, nuestro destino. Los caminos están llenos siempre de curvas, serpenteos, atajos, letreros mal puestos, sorpresas. Y ni siquiera cargar con agua y comida suficiente, dejarse guiar por una tortuga llamada Casiopea, cargar con un mapa, dejar un rastro de migas de pan o el finísimo hilo de Ariadna; o bien, checar el aire de las llantas, pueden garantizar que tendremos ese anhelado encuentro. Que así como uno dice “mañana estaré frente al mar”, o “te querré siempre”, podría decir “mañana un camino incierto y yo nos veremos a los ojos”, y decir también “hoy me gustaría que fuera posible quererte siempre”.

Las certezas son muy necesarias para nuestra pobrecita cordura humana. Necesitamos saber, o sentir, que ciertas cosas serán ciertas. Pero la verdad es que este laberinto tiene su propio plan. Este martes, el día del dios de la guerra, ocho libramos nuestra propia batalla. Uno con Llanta, Volante y Asfalto, otro con Asiento y Cinturón, aquél con Muro de Contención, uno más con Caos e Inercia. Los que observamos el inicio lidiamos después con Miedo, Angustia, Desesperación, y Fuego.

Y bueno, no llegamos al mar. Heridos unos en cuerpo y otros en ánimo, construimos nuestro propio y pequeño Paraíso (símil de esa playita guerrerense Hippiefresa). Después del hospital, las medicinas y la interminable búsqueda de un refugio, acabamos alrededor de un pequeño mar azul y clorado, con arena de hierba, en su superficie resplandeciendo Marte y Venus (o esas estrellas que para mí lo son). Y reímos mucho, porque, como dijo uno, “estamos vivos”, porque no hay nada como querer cuidar a nuestros amigos, como verlos bromear después de verlos sangrar o jadear; porque no sé explicar lo que se siente estar detrás de una caída de agua y ver a través de ella, y escuchar el sordo golpe de la espuma, y tocar una roca musgosa, y ver que alrededor mío las frenéticas gotas son como mariposas blancas; y no sé explicar tampoco lo que sentí cuando Amelie me dijo hoy “¡mira!” y la luna estaba inmensa, gorda, la luna que, aunque inconstante, siempre cumple su promesa, amarfilada y sonriente, tanto que nos contagió a ambas, tanto que no sé cómo no podría amar a este mundo impredecible, embustero, cada uno de los días de cada semana de mi vida.

7 Comments »

The URI to TrackBack this entry is: http://naipesdeopalo.blogsome.com/2006/04/15/amaral-mundo-en-martes/trackback/

  1. la casa de mi papá era de ambiente blue, no se cómo decirlo. Y sabía que algo tenía que ver Acapulco, pero no se qué. Y ahorita traté de buscar la respuesta en éste post, pero no la encontré. Sería mi ansiedad?

    Comment by Isobel — April 18, 2006 @ 12:37 am

  2. por cierto manita, tengo una duda, ¿cómo hiciste para poner links aquí, es éste blog?

    Comment by Isobel — April 18, 2006 @ 12:38 am

  3. Los seres humanos no sabemos apreciar lo que tenemos, y no me refiero a posesiones materiales, sino a algo tan simple como respirar, hasta que ocurre un evento que nos sacude y nos hace agradecer abrir los ojos cada mañana… gracias a Dios no pasó nada que lamentar… gracias a Dios que los ocho están vivos. Y gracias a ti pequeña guacamaya por reflexionar sobre ello. TQM

    Comment by Ranita — April 18, 2006 @ 5:45 am

  4. Mi querido perro:
    La luna es voluble, pero tienes razón, llega el día en que cumple su promesa. Certezas tenemos pocas. Habrá al menos, que inventarse algunas. Yo tengo un par, y por una de ellas, permaneces siempre escondida. Guárdame a mí también, ahí juntito a las tuyas. Te prometo y quiero.

    Comment by Perro callejero — April 18, 2006 @ 5:33 pm

  5. Tsl vez pero aun hay personas que construimos muros contra el mar. Luchar contra la incertidumbre es un reto doloroso que trae pequeños e inmensos triunfos. te quiere, la loba, maria

    Comment by Perro callejero — April 18, 2006 @ 5:41 pm

  6. El último comentario fue de María. Pero lo escribió desde mi computadora, no es mi intención robarme el crédito de sus pálabras.

    Comment by perro derechosdeautor — April 18, 2006 @ 9:08 pm

  7. Viri linda:

    ¿Los links en los posts o los links de la derecha? En posts y comentarios, se usa el codiguito que “a href title” (está justo aquí abajo, en donde se escriben los comentarios, lo que pasa es que, si lo pongo aquí, automáticamente se despliega como link). Para los otros enlaces, se supone que cada plantilla de blog te da el formatito para llenarlo y ya… los “bautizas”, colocas la dirección, y listo (¡soy muy neófita para estas cuestiones, perdóname!) Un abrazo fuerte, pequeñita. Espero verte pronto.

    Amelie:

    Afortunadamente, nos las vamos arreglando para succionar, poco a poco, el extracto de los momentos y los afectos. Me pone contenta pensar que, en nuestra condición guacamayesca, el asombro y la sonrisa nos ha tocado juntas más de una vez. Graciasgraciasgraciasgracias, ¡a ti!

    Perrito:

    Me prometo yo a ti con la certeza de que los perros saben más que uno. Te quiero, escondida en la escalera que llevaba al cuarto de Mary, y en las estrellas fugaces oaxaqueñas, y en el metro Llucmajor.

    Mujercita salvaje:

    Mi querida María, bien sé de esos triunfos venidos de lo inesperanzado: tú me enseñaste a reír fuerte fuerte para caminar. Extraño tu bolsita de gominolas y tus gruñidos lobescos. Te quiero -y mucho- yo también.

    Comment by Gabriela Damián — April 19, 2006 @ 4:56 pm

RSS feed for comments on this post.

Leave a comment

Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>