Cuco, escritor
Me levanté un momento de mi puesto delante de la pantalla cuando, al volver, me quedé petrificada en la puerta porque me topé con el siguiente cuadro:

El muy cínico me miraba con las patotas en el teclado. A pesar de todo, conserva un poco la buena educación que esta familia le ha impartido, y se apartó para dejarme leer lo que había hecho. Es esto:
Yyyyyy77uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
uuuuuuuuuuuuuuuuuuuu666666677777777777
Seguro, seguro que es algo trascendente que no alcanzo a comprender. Si alguno de ustedes que ha leído “el mensaje de Cuco, el escritor” puede descifrarlo, le estaré tan agradecida que le permitiré dormir seis (o siete) noches junto a tan brillante y obeso ejemplar gatuno.
Ahora ronronea junto a mí, pero eso sí sé qué significa (y me hace muy feliz)…
