Las Historias
Para aquellos que siguieron la recomendación de salir corriendo de esta bitácora para que leyeran la del gran escritor mexicano Alberto Chimal (en lugar de mis dramas baratones -término empleado por el joven Venjamín-), ya habrán notado que en Ánima Dispersa hay un cartelito tipo tienda de la Narvarte: “¡Nos cambiamos aquí, a dos cuadras! Le seguimos atendiendo“.
Ahora, la fiesta cambia de casa y de mood. Los invito, nuevamente, a que abandonen inmediatamente el castillito de naipes y corran a Las Historias, la bitácora en la que Chimal ha decidido hacernos sentar, ávidos, alrededor del fuego, sin importar el crujir de hojas secas ni el ulular misterioso del bosque nocturno. Vayan y devoren historias, por su bien.
