Con dedicatoria
Inspirada por varias luminosas reflexiones y respuestas de las hermosas mujeres que han expresado lo que piensan respecto al post Ya van varias…, podría decir “¡qué pinche mala suerte! me tengo que conformar con que a algún fulano le satisfagan mis caderotas y mi cara cachetona, sin importar todo lo maravillosa, brillante, sensible, etcétera, que pueda ser… ¡el mundo es un ASCO!”
Ejem, bueno, en lugar de eso (que bueno, no lo dije en realidad) cito un maravilloso fragmento del libro Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola Estés:
El cuerpo es como la tierra. Es una tierra en sí mismo.
El pecho en todas sus formas desarrolla la función de sentir y alimentar. ¿Alimenta? ¿Siente? Entonces es un buen pecho.
Las caderas son anchas y con razón, pues llevan dentro una satinada cuna de marfil para la nueva vida. Las caderas de una mujer son batangas para el cuerpo superior y el inferior, son pórticos, son un mullido cojín, asideros del amor, un lugar detrás del cual se pueden esconder los niños. Las piernas están destinadas a llevarnos y a veces a propulsarnos; son las poleas que nos ayudan a elevarnos, son un anillo para rodear al amante. No pueden ser demasiado esto o demasiado lo otro. Son lo que son.
En los cuerpos no hay ningún “tiene que ser”. Lo importante no es el tamaño, la forma o los años y ni siquiera el hecho de tener un par de cada cosa, pues algunos no lo tienen. Lo importante desde el punto de vista salvaje es si el cuerpo siente, si tiene una buena conexión con el placer, con el corazón, con el alma, con lo salvaje. ¿Es feliz y está alegre? ¿Puede moverse a su manera, bailar, menearse, oscilar, empujar? Es lo único que importa.eso es lo que tengo…
poemas
grandes muslos
pequeñas tetas
ymuchísimo amor.
Yo siento, y pienso, y vuelvo a sentir, que si yo fuera un chico (o una chica con buenos gustos), estaría encantado de sumergirme en una Karla, una Claudia, una Alejandra, una Anabell, una Amelia, una María… Porque sean muchos o discretos los pechos, abundantes piernotas o vientres curveados, cada una es como un templo en el que adorar a la vida en jardines, manantiales, salones llenos de manjares y melodías.
Así es: brindo, desde aquí, por la belleza de mis amigas (ustedes perdonarán que brinde con gaseosa, ustedes alcen sus copas con lo que más les guste).
¡Salud!

Oye, guapa, para agarrar valor y soltarse la trenza, relee este párrafo que transcribiste, o todo el libro si es preciso. Pero no desistas, corre. Yo estoy contigo aún si decides no correr. Me he preguntado por qué necesitamos una herida profunda. ¿Hay luz allá adentro? Te quiero mucho, lagaby.
Lux
Comment by la luza — December 14, 2007 @ 11:36 pm
Yo también te quiero mucho mucho, laluza.
Mira qué bonito es que deje uno mensajes suspendidos en el tiempo, y que como un boomerang regresen en el momento más oportuno. Estoy preparando mis piernas para la carrera. Sé que estarás acompañándome cuando se me doblen, y no sabes cuánto te lo agradezco…
Comment by Gabriela Damián — December 21, 2007 @ 2:50 pm