Mexicalpán de las Tunas

November 28, 2005

“Tristes son los pueblos que han perdido a sus dioses”
Crisóstomo

corazon


Corazón

Escultura en piedra verde que representa un corazón humano. El corazón era el símbolo del alma y por lo tanto lo más preciado que podía obsequiarse a los dioses.

Conviviendo con personas de variopintas nacionalidades, me he enterado de las tornasoladas caras que México ha dejado ver a los demás.

-que si el “Ahorita” significa todo menos “ahora”,
-que si los mexicanos no podemos andar solos y siempre se nos encuentra de par en par,
-que si somos extremadamente amables y sonrientes,
-que nos la pasamos echando desmadre (en la fiesta, pues)
-que si somos machos (o machistas todos)
-que si la Virgencita de Guadalupe,
-y un largo etcétera…

Yo no sé, la verdad, no sé qué es México, y no sé qué somos los mexicanos. Sé que somos agridulces como los postres que nos gustan, como la sandía con limón y chile, como el chamoy, como el mole. Sé que reímos por fuera y lloramos por dentro. Sé que creemos que el amor lo transforma todo (”y convierte los huesos en azúcar”, como en el Día de Muertos). Pero hubo algo, una percepción que vale la pena comentar aquí. Claudia escuchó cuando una escritora catalana hablaba de la poderosa influencia que el vivir en México había producido en su obra. En una de esas, dijo “La gente confía”.

Y es eso. Para nosotros es sencillo decir sinceramente “¡qué bonito!”, es fácil querer, es una necesidad dar. Después de los madrazos de la vida (”los duros golpes”), aún con el corazón de barro roto, con las costras frescas, todavía sacudiéndonos el polvo de la caída, los mexicanos confiamos. Siempre con sonrisa de maíz, nos levantamos, humildemente damos tres pasos y confiamos de verdad. Después de alimentar a los dioses con nuestra sangre, sabemos que le hemos dado vida al sol. Es nuestro contrato divino.

Que viva México, cabrones…

Olallo II

Así es: ya está disponible la segunda emisión del Podcast de Olallo Rubio … dios mío, cómo nos reímos.
Sí, sí, sabemos que la tercera parte de la población mundial no lo encuentra gracioso, pero eh… ¡YO SÍ! Bueno, para todos aquellos que deseen escuchar

- Cinismo
- Desorden de personalidad múltiple
- Acento argentino
- Acento gringo
- Rock gringo
- Humor chilango
- El Podcast de Maradonna
- Viajes por el tiempo y el espacio
- Una disertación erótica sobre el éxito reggaetón “La gasolina”

…entre muchas otras cosas, hagan clic aquí . Como se dice en estos lares, “¡no tiene desperdicio!”

En fin, para ahorrarnos posteriores anuncios al respecto, cada martes habrá un nuevo episodio. ¡Que disfruten! Ahí luego me platican qué les pareció, sobre todo a los no-mexicanos.

Acuerdos

November 23, 2005

Así los llamaba Cortázar. Sucede cuando una cosa, y otra, y otra se juntan en un instante preciso, cuando alma, sentidos y mundo deciden hablarnos a la vez, cuando lo que parecen casualidades son obvias charlas sobrenaturales; momentos en los que el universo pequeño, y el grande también, cantan en un coro suave con acordes perfectos. He aquí un par de Acuerdos recientes:

1.
Suena con altos decibeles For No One, de los Beatles. La letra tan triste exprime unas cuantas lagrimitas. Doblo a la izquierda en una calle por la que nunca había transitado. Las lagrimitas se convierten en un chaparrón salado. Al llegar a la esquina me doy cuenta de que caminaba por la Calle de las Magdalenas.

2.
Voy caminando junto a grata compañía. Portal del Ángel está lleno de gente. A lo lejos, escucho una pieza del soundtrack de Amélie. Pienso, por un lado, que es una lástima que esa maravillosa música ya se haya convertido en cosa de todos los días, que sale hasta en los comerciales (chale). Siento, por otro lado, el recuerdo pleno de la época en la que yo escuchaba día y noche y día y noche ese CD, la época en la que pasaba día y noche y día y noche haciendo burbujas de jabón en el balcón de mi casa, creyendo en corazones y milagros. Mi estómago da tres vueltas cuando frente a mí aparece una burbuja inmensa que me parece eterna.
Una dulce mujercita se pasea entre la gente con un ingenioso invento que fabrica gigantes pompas de jabón. Hay una niña encantada por su reflejo circular. Un perro les ladra a esos esféricos seres transparentes que viven lo que un suspiro. Les ladra y les sonríe. Yo, muda. La música, esa música que ya no es la de los comerciales, habla por mí. Mi grata compañía se burla afectuosamente de mi asombro. Mi grata compañía se llama Amelia, y desde esa época lejana, melancólica, inocente, la he llamado Amélie.

Sobre un Olallo, una radio Radioactiva y la libertad de expresión…

November 22, 2005

Quienes allá por los 1996-2004 escucharon Radioactivo (uno de los mejores proyectos radiofónicos en la historia de México) seguro recuerdan a Olallo Rubio. Si usted que lee no es mexicano y no tiene ni idea de quién diablos es este personaje, fabríquese un rato amable y conózcalo. Si hacen clic aquí, entrarán a la página desde la que pueden escuchar su Podcast.
Y si usted, además, perdido por los avatares tecnológicos, se pregunta ¡¿y qué chingados es un Podcast?! Bueno, aquí le va la definición de la Wikipedia:


Un podcast es un archivo de audio digital, normalmente en el popular formato mp3, que se coloca en internet para que otras personas tengan la posibilidad de bajar ese archivo y escuchar su contenido; o bien, es un “programa de radio sin radio”, algunos la llaman “la radio de la nueva era”, “la radio de la era digital”. Hay podcasts sobre diversos temas, sobre todo tecnológicos. Alguna gente prefiere usar un guión y otros hablan a capella y de forma improvisada. Algunos parecen un programa de radio, intercalando música, mientras que otros hacen podcasts más cortos y exclusivamente con voz.

Si no es suficiente y quiere saber más, pus dé clic aquí y entérese

¡Buena escucha!

Espero que me cuenten qué tal les parece la disertación olallesca sobre los medios de comunicación…

Con dedicatoria

Inspirada por varias luminosas reflexiones y respuestas de las hermosas mujeres que han expresado lo que piensan respecto al post Ya van varias…, podría decir “¡qué pinche mala suerte! me tengo que conformar con que a algún fulano le satisfagan mis caderotas y mi cara cachetona, sin importar todo lo maravillosa, brillante, sensible, etcétera, que pueda ser… ¡el mundo es un ASCO!”

Ejem, bueno, en lugar de eso (que bueno, no lo dije en realidad) cito un maravilloso fragmento del libro Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola Estés:

El cuerpo es como la tierra. Es una tierra en sí mismo.
El pecho en todas sus formas desarrolla la función de sentir y alimentar. ¿Alimenta? ¿Siente? Entonces es un buen pecho.
Las caderas son anchas y con razón, pues llevan dentro una satinada cuna de marfil para la nueva vida. Las caderas de una mujer son batangas para el cuerpo superior y el inferior, son pórticos, son un mullido cojín, asideros del amor, un lugar detrás del cual se pueden esconder los niños. Las piernas están destinadas a llevarnos y a veces a propulsarnos; son las poleas que nos ayudan a elevarnos, son un anillo para rodear al amante. No pueden ser demasiado esto o demasiado lo otro. Son lo que son.
En los cuerpos no hay ningún “tiene que ser”. Lo importante no es el tamaño, la forma o los años y ni siquiera el hecho de tener un par de cada cosa, pues algunos no lo tienen. Lo importante desde el punto de vista salvaje es si el cuerpo siente, si tiene una buena conexión con el placer, con el corazón, con el alma, con lo salvaje. ¿Es feliz y está alegre? ¿Puede moverse a su manera, bailar, menearse, oscilar, empujar? Es lo único que importa.

eso es lo que tengo…
poemas
grandes muslos
pequeñas tetas
y

muchísimo amor.

Yo siento, y pienso, y vuelvo a sentir, que si yo fuera un chico (o una chica con buenos gustos), estaría encantado de sumergirme en una Karla, una Claudia, una Alejandra, una Anabell, una Amelia, una María… Porque sean muchos o discretos los pechos, abundantes piernotas o vientres curveados, cada una es como un templo en el que adorar a la vida en jardines, manantiales, salones llenos de manjares y melodías.

Así es: brindo, desde aquí, por la belleza de mis amigas (ustedes perdonarán que brinde con gaseosa, ustedes alcen sus copas con lo que más les guste).

¡Salud!