Día de Internet

October 24, 2005

A un pasito del Día de Internet. , quisiera felicitar desde aquí a Cibernàrium (y, sobre todo, a mis compañeritos formadores), que se colocó dentro de las diez mejores iniciativas contra la Brecha Digital en la primera convocatoria de los premios Día de Internet.

Dicen que con dinero baila el perro… pero en realidad no. No estoy haciendo esto porque Cibernàrium ya me haya pagado, jeje… sino porque estoy aquí precisamente, en medio de las clases que impartimos. Y como siempre, no puedo más que alegrarme por formar parte del crecimiento de muchas personas.

En este lugar, abierto a todo el público (amas de casa, jubilados, desempleados, árabes, latinoamericanos, catalanes, africanos, andaluces, empresarios, ociosos, necesitados), he recibido algunos de los agradecimientos más sinceros que me han dado en la vida. Ayudarles a abrir la puerta de un mundo vastísimo y nuevo, acompañarlos en el abc de enviar un correo a los nietos, comunicarse con la familia que les añora en otro continente, ha sido fundamental para que muchos entendamos empíricamente cómo las nuevas tecnologías nos hacen un poco más humanos.

Así que los invito a festejar este 25 de octubre el Día de Internet . Y, por supuesto, a los que están en Barcelona, a que se den una vuelta por el Cibernàrium. Allí nos veremos.

Ya van varias…

…mujeres brillantes, hermosas, plenas, a las que veo llorar porque les duele un hueco. El hueco es enorme y parece que la cura es llenarlo con lágrimas, o con tristeza, o con eternas tardes de sueño cálido.

Mujeres enteras, independientes, fuertotas, con el futuro trazado en los pies. Y aún así, son como niñas que siguen creyendo en la posibilidad de un cuento, en la irresistible fábula del amor. Princesas guerreras, que salvan sus propios reinos y a las que, además, les sobra tiempo para ayudar a su amado a ponerse la armadura y despedirle con un beso de cuento para adultos. El inquieto caballero, por alguna cruel, sobrenatural, inexplicable razón, se aburre. Prefiere la compañía más simple de las princesas-ornato, que calladitas están más bonitas (pues la mayoría no sabe ni siquiera qué significa la palabra ornato). Le dicen a nuestra protagonista “pues fíjate que siempre no”, y se sienten mucho más seguros si la chica posterior no los supera ni tantito.

¿Qué (chingaos) pasa? ¿Por qué cada vez es más frecuente este tipo de hombre-pesadilla? O, peor aún, ¿por qué las mujeres, como comiendo dulces a escondidas, seguimos albergando la esperanza de que esos sueñitos se hagan realidad? En fin… chale. ¿Ustedes qué piensan? ¿algún hombre que defienda a su género… por favor?

Un abrazo para todas aquellas princesas. Porque esa parte de la historia sí que es cierta: somos hermosas, princesas.

(Recomendación musical para este tema: 5 years), de Björk.)