¡Ja ja ja!
De boca de la dulce Dulce, la siguiente historia verídica:
PERSONAJES:
Dulce: Tierna mexicanita originaria de León, Guanajuato.
Veli: Amable mujer nativa de la península ibérica, confidente ocasional de Dulce.
ESCENARIO:
La acogedora cocina de Veli.
Dulce:(con angustia) Ay, Veli… ¡estoy tan agobiada que anoche hasta soñé con todos mis pendientes!…
Veli:(tratando de comprender) … ah… pues sí, es que… ¡como debes tener tantos! largos, pequeños, de varios tamaños y colores…
Dulce:(confundida) … ¿eh? ¡ah! ¡no! ¡jajaja!
EXPLICACIÓN DEL CHISTE:
Para los nacidos en tierra azteca, los pendientes son aquellas cosas que aún nos quedan por hacer y que, generalmente (depende del grado pendientístico) , se nos aparecen en sueños tormentosos y recurrentes.
Para los hispanoparlantes de este lado del charco, los pendientes son… pues los aretes… que, claro, al igual que los pendientes, pueden tener muchas formas y colores y tamaños que pueden apreciarse, sin duda, en un sueño alucinante y liviano. A lo mejor como los que tiene la Barbie.
¡Ja ja ja!…
(De esta babosada me sigo riendo…)
