¡Ja ja ja!

September 30, 2005

De boca de la dulce Dulce, la siguiente historia verídica:

PERSONAJES:

Dulce: Tierna mexicanita originaria de León, Guanajuato.
Veli: Amable mujer nativa de la península ibérica, confidente ocasional de Dulce.

ESCENARIO:

La acogedora cocina de Veli.

Dulce:(con angustia) Ay, Veli… ¡estoy tan agobiada que anoche hasta soñé con todos mis pendientes!…
Veli:(tratando de comprender) … ah… pues sí, es que… ¡como debes tener tantos! largos, pequeños, de varios tamaños y colores…
Dulce:(confundida) … ¿eh? ¡ah! ¡no! ¡jajaja!

EXPLICACIÓN DEL CHISTE:

Para los nacidos en tierra azteca, los pendientes son aquellas cosas que aún nos quedan por hacer y que, generalmente (depende del grado pendientístico) , se nos aparecen en sueños tormentosos y recurrentes.

Para los hispanoparlantes de este lado del charco, los pendientes son… pues los aretes… que, claro, al igual que los pendientes, pueden tener muchas formas y colores y tamaños que pueden apreciarse, sin duda, en un sueño alucinante y liviano. A lo mejor como los que tiene la Barbie.

¡Ja ja ja!…

(De esta babosada me sigo riendo…)

En el paisaje

September 27, 2005

Todos los que han convivido conmigo los últimos días saben de mi tórrido amorío, desvelo actual: La Doble Vida de Verónica. Yo la recordaba como un precioso enigma y, centurias después, sigo pensando lo mismo; sólo que a mi propia película se han agregado fotogramas entrañables que me permitieron leerla, beberla y paladearla con mayor intensidad.

Si no la ha visto, no le arruino nada diciéndole que cuenta la historia de dos lejanas Verónicas de idénticos cuerpos y dones; y no le arruino nada porque el punto no es descubrirlo, sino experimentar aquello de sentirse en dos lugares a la vez.

Mucho se ha tratado el tema de los dobles (el clásico mito del doppelganger), sobre todo en la literatura: Borges, Dostoievsky, la maravillosa Noche boca arriba de Cortázar. Pero en el caso de la cinta del enorme Kieslowski, el doble no nos invade para tomar posesión de nuestra vida, no es una nuestra versión maligna, ni un desdoblamiento astral, ni presagio de muerte. Es la hermosa y terrible sensación sobrenatural de no estar solos en el mundo… una sensación que nada tiene que ver con el amor -pues se puede estar enamorado y sentirse la cosa más sola del mundo-, sino con habitar, y habitarse; y vivir, y vivirse.

Recuerdo una de las primeras veces que lo experimenté. Estaba en el coche, esperando a que mi familia saliera del súper, oyendo radio y nomás así, transcurriendo. A los quince uno tiene constantes visitas a las superficies reflejantes, así que agarré el retrovisor y me “pasé revista”. De pronto, no sé explicarlo, ocurrió. Me vi. Perpleja, yo también me veía desde la plata líquida del espejo. “¿Gaby?” le dije. “Gaby…”, me respondió. Nos abrazamos con la mirada. A veces me la encuentro, sin necesidad de reflejos. Viendo al paisaje, viéndome en el paisaje. El paisaje me mira. El aire nos eleva y despierta. No estoy sola en el mundo.

¿A eso… a eso se le llama… dios?

Mientras platicamos (y usté escribe su comentario) puede escuchar algo aquí.

Pásenle a lo barrido… (ahora sí)

September 26, 2005

Después de que el Viento soplaba muy fuerte en todos los rincones del Bosque,
después de la terrible inundación de la Biblioteca,
después de la muerte del Ciprés en el Patio,
Suspiré…
me recogí el cabello con un listón,
vendí las pesadillas y compré suaves vestidos negros,
metí la memoria a la lavadora,
hice que los libros tomaran el sol.
Y así, ejercitando los músculos del Principio,
la sala de los valses al revés,
los fogones,
los espejos,
los cuartos de jugar,
los ventanales,
los escondites,
el jardín para los perros,
la sonriente biblioteca,
se irguieron, luminosos, iridiscentes.
Después de múltiples intentos por des-materializarse, este minúsculo castillito de naipes se sostiene por sí mismo.
¡Bienvenidos!
¡Corran, jueguen, susurren todo lo que quieran!
No se va a caer
(es más fuerte de lo que parece…)